Los 11 rehenes de las FARC muertos fueron enterrados SECUESTRADOS • Luego de las gestiones de la Cruz Roja y de más de 100 días de espera, los familiares de los 11 diputados vieron los cuerpos.
EL ÚLTIMO ADIÓS • Juan Carlos Narváez besa el féretro de su padre, uno de los rehenes de las FARC muertos en cautiverio.
En medio del dolor y peticiones para que otros secuestrados por las FARC no corran la misma suerte, los 11 ex diputados que murieron mientras eran rehenes de esa guerrilla fueron enterrados ayer por sus familiares en la ciudad colombiana de Cali.
Familiares de los políticos entregaron un “cirio de la esperanza” a las madres de las también rehenes Ingrid Betancourt y Clara Rojas, quienes permanecen en poder del grupo armado, en una ceremonia religiosa.
El cirio fue llevado por Juan Carlos y Danila Narváez, hijos de uno de los ex legisladores regionales de la asamblea del Valle del Cauca, durante un acto antes de dar sepultura a los rehenes en Cali, 500 kilómetros de Bogotá.
Yolanda Pulecio, madre de Betancourt —secuestrada desde febrero del 2002— dijo emocionada que espera que el gesto “sirva para que se acabe esta guerra”.
Los 11 ex diputados, que también hacían parte del grupo de canjeables, murieron el 18 de junio según los rebeldes en el fuego cruzado con un grupo militar.
Una comisión internacional de forenses, que identificó los cadáveres y que emitirá un informe sobre la forma cómo murieron, entregó los cuerpos a las familias en la madrugada.
Tras concluir los peritajes, el coordinador de los forenses que hicieron ese trabajo, James Young, indicó que su informe será entregado mañana al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza. Cali (Colombia), AFP