El Museo de la Historia del Holocausto de Jerusalén (Yad Vashem) recibió ayer el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2007 por su labor para promover “la superación del odio, del racismo y de la intolerancia”.
El jurado considera que el museo, inaugurado en marzo del 2005 a partir de la Autoridad Nacional para el Recuerdo de los Mártires y Héroes del Holocausto o Yad Vashem, fundada en 1953, es “el recuerdo vivo de una gran tragedia histórica”.
Su candidatura, propuesta por la canciller alemana, Ángela Merkel, se impuso sobre otras 46 de 28 países, entre las que estaba la ex candidata a la presidencia de Colombia Ingrid Betancourt, secuestrada desde hace cinco años por la guerrilla de las FARC.
Situado en Har Hazikaron o Monte de la Conmemoración, en el extremo oeste de Jerusalén, la finalidad del museo es perpetuar la memoria del genocidio que sufrieron seis millones de judíos para generaciones futuras y que el mundo nunca olvide el horror y la crueldad del Holocausto.
El director de la institución, Avner Shalev, expresó su “emoción y orgullo” por la concesión del premio. Oviedo (España), EFE