La capa de ozono, que protege al planeta de los efectos perjudiciales de las radiaciones, sigue disminuyendo, pese a que la concentración de sustancias nocivas empieza a reducirse lentamente, indicó ayer la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
El organismo recordó que es en la región antártica donde mejor se aprecia el deterioro de la capa de ozono, ya que es allí donde la reducción de la concentración de ese gas alcanza su mayor magnitud y es más aparatosa.
En un mensaje difundido coincidiendo con el vigésimo aniversario de la aprobación del Protocolo de Montreal y la celebración mañana del Día Internacional para la Preservación de la Capa de Ozono, la OMM reiteró la necesidad de que haya una vigilancia continua para lograr la recuperación del ozono.
“En los próximos 10 ó 20 años, las observaciones mundiales sobre el ozono y las sustancias que agotan este gas serán especialmente importantes para comprobar la eficacia de las medidas tomadas en virtud de los convenios de Viena y de Montreal”, afirmó el secretario general de la OMM, Michel Jarraud.
Según la OMM, aunque el agujero de ozono alcanza su máxima intensidad entre finales de septiembre y principios de octubre, el 2007 apareció relativamente pronto y antes que el 2006, que fue cuando se observó el mayor agujero jamás registrado en la Antártida, debido al cambio climático. Ginebra, EFE