Tras tres semanas de seguimiento, la Fiscalía y la Policía allanó una casa del segundo anillo, entre las avenidas Paraguá y Canal Cotoca, donde se descubrió a 39 extranjeras (paraguayas y colombianas) que vivían hacinadas en diminutas habitaciones.
Fuentes policiales informaron que presumiblemente se trata de una red de prostitución de mujeres, y el objetivo es llegar. El cónsul del Paraguay en Santa Cruz, Oswaldo Ostertag, dijo que no lo notificaron sobre la retención de sus coterráneas. Afirmó que se contactará con las autoridades que intervinieron en el operativo para que le informen la situación de las paraguayas.
Aunque no se detuvo a ninguna persona, las mujeres identificaron a quienes las contrataron y llevaron al lugar donde vivían.
Los agentes de la FELCC contaron que todas dormían en habitaciones sucias que tenían sobre las camas montones de ropa y en el piso platos con restos de alimentos. Ninguna de ellas tenía carnet de sanidad. Las llevaron a la Fiscalía, las interrogaron y las liberaron. El Nuevo Día