Al menos 20 personas murieron ayer en atentados suicidas en Irak, nueve de ellas civiles, al estallar un coche bomba en Bagdad, informaron fuentes de los servicios de seguridad y médicos.
Una explosión se produjo en un lugar muy transitado del barrio mayoritariamente sunita de Mansur, en la capital, donde hay muchas tiendas, cerca del edificio Chadarchi, indicó una fuente de seguridad anónima. Dos personas murieron por la bomba y siete más fueron heridas.
Después estallaron violentos enfrentamientos entre insurgentes y miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes con un saldo de siete muertos y 12 heridos.
Todas las víctimas son civiles, precisaron desde un hospital, donde confirmaron un balance de nueve fallecidos.
El sábado, 10 personas perecieron en un atentado con coche bomba en un mercado del suroeste de la capital. Por otra parte, ocho civiles murieron en otro atentado suicida perpetrado en un café de Tuz Jurmatu.
Un kamikaze hizo estallar los explosivos que llevaba en su chaqueta en medio de los clientes, según el adjunto del alcalde de esta localidad, Taleb Mohamad.
En Hilla, un coronel de la Policía y su hijo fueron encontrados muertos tras haber sido raptados por hombres armados.
Finalmente, un niño de seis años fue baleado mortalmente por un francotirador en la región de Baqubha. Bagdad, AFP