Las autoridades de Tailandia comenzaron ayer a investigar el accidente del MacDonnel-Douglas MD-82, propiedad de Orient Thai Airlines y operado por la compañía tailandesa de bajo coste One Two Go, en la turística isla de Phuket, en el que murieron 91 personas y sobrevivieron 39 de las 130 que iban a bordo.
Entre los restos del aparato, los funcionarios del Departamento de Aviación Civil recuperaron anoche las dos cajas negras que contienen los datos que servirán para esclarecer las causas del siniestro, ocurrido el domingo en medio de una intensa lluvia y fuertes rachas de viento.
“Las dos cajas negras están ya en manos de los investigadores”, anunció Udom Tantiprasongchai, el presidente de la compañía Orient Thai Airlines.
El ministro tailandés de Transportes, Theera Haocharoen, señaló por su parte que las dos cajas negras serán analizadas en EEUU o en Australia por expertos, y que el resultado de la investigación está previsto que dure “unas cuantas semanas”.
La aeronave se salió de la pista de aterrizaje para estrellarse contra unos árboles y un muro, y, después de partirse en tres partes, las llamas se apoderaron del fuselaje. Las autoridades del aeropuerto de la isla de Phuket indicaron que la visibilidad era mala cuando el piloto realizó la maniobra final de aterrizaje tras recibir en el último minuto autorización para abortarla.
En mayo del 2006, el Ministerio surcoreano de Construcción y de Transportes advirtió a Orient Thai Airlines que consideraba deficientes las medidas de seguridad en los aviones que empleaba para los vuelos entre Bangkok y Seúl.
Este accidente aéreo es el más grave ocurrido en Tailandia desde que en diciembre de 1998 murieron 101 personas. Bangkok, EFE