La advertencia del ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, sobre la necesidad de prepararse para "lo peor, que es la guerra" si Irán no recapacita en su programa nuclear, ha creado una polémica, tanto en Francia y como en el extranjero.
El propio primer ministro francés, François Fillon, trató hoy de quitar hierro a esas declaraciones, aunque calificó de "extrema" la "tensión" con Irán.
Las declaraciones de Kouchner fueron denunciadas como "inquietantes" y "peligrosas" por la oposición de izquierdas, que reclamó un debate en el Parlamento y acusó al gobierno de Nicolas Sarkozy de "alinearse" con la administración de EEUU.
Desde Teherán, el Ministerio de Exteriores denunció las palabras de Kouchner como "alineamiento con las futiles estrategias de EEUU". París, EFE