En las calles de Sucre y en las medidas de presión de su población, se respira un sentimiento “originario” de unidad alrededor del tema de la capitalidad, digo originario por lo auténtico, así como fue ese sentimiento —que hoy parece olvidado por las fuerzas políticas— que tomó acción e instauró la Asamblea Constituyente, hoy en riesgo.
La capitalidad como discurso tiene como trasfondo el cuestionamiento de la centralidad del poder, no es otra cosa la decisión antidemocrática de los miembros de la Asamblea en rechazar su consideración y debate en un momento histórico donde los bolivianos y especialmente los chuquisaqueños esperamos una nueva Constitución y un reacomodo de las fuerzas de poder por la vía de las autonomías y la reforma estatal.
Casando ambos planteamientos, Capitalidad y Asamblea Constituyente, que es el sentir de Chuquisaca, la Junta Democrática de los seis departamentos cuyo pronunciamiento rechazó la decisión de la Asamblea Constituyente en el tema de capitalidad, se espera que gestionen ante el Gobierno la continuidad de la Asamblea Constituyente y la reincorporación de la capitalidad, para que ésta se defina por un referéndum nacional antes de la finalización de la Asamblea. De no hacerlo, se vería como un conjuro negro en contra de la Constituyente.
La salida al actual conflicto, que esperamos los soberanos de este proceso, debe hacerse por la vía democrática e institucional que hace hoy a la tarea del poder constituyente, del poder constituido y sus representantes. Negar que el poder puede transformarse desde las esferas de Gobierno, del Legislativo y de la Asamblea Constituyente, como de las instancias democráticas, es demostrar una incapacidad histórica y política que el devenir lo cobrará, para pesar de todos los que esperamos un cambio y estuvimos convencidos de que éste sería en favor de una mayoría nacional.
Da la impresión de que los representantes de ambos poderes constituyente y constituido no están a la altura de la demanda histórica de los bolivianos y que ya no apuestan a la Asamblea Constituyente y al diálogo, sólo su acción política de los próximos días nos podrá demostrar lo contrario o la afirmación de mis palabras.
*Kathia Zamora M. es docente de la Universidad San Francisco Xavier.
Ladrando a la Luna
El título de este artículo es una locución verbal coloquial que se aplica cuando alguien manifiesta “necia y vanamente ira o enojo contra persona o cosa a la que no se puede causar daño alguno”.
Incompetencia en arbitrajes
Los tribunales arbitrales tienen una tradición milenaria. Según Aristóteles, el árbitro fue instituido para dar fuerza a la equidad. Hoy, frente a los problemas que aparecen para los litigantes en los tribunales jurisdiccionales
Inflación
A las personas les preocupan dos problemas en la actualidad: la falta de fuentes de trabajo y la inflación. Ahora, empero, me dedicaré a analizar si existe o no inflación en el país, cuáles son sus causas y efectos y los remedios para combatirla.
Constitución chilena y el mar
El Canciller de la República ha manifestado últimamente que habría recibido informaciones de personeros chilenos indicando que la Constitución Política del Estado de Chile no permitiría una cesión territorial.