El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, rechazó definitivamente la posibilidad de desmilitarizar cualquier zona del país para un intercambio de secuestrados por guerrilleros presos, tras la petición que en ese sentido le hiciera el mandatario venezolano Hugo Chávez, el sábado.
El gobierno “no puede permitir paraísos de impunidad donde los terroristas eludan la acción de la justicia, la acción de las fuerzas institucionales del Estado”, precisó Uribe en una intervención pública en Bogotá.
Según el Mandatario, su administración ha estado “dispuesta al intercambio humanitario, pero “no podemos dar zonas de despeje” (desmilitarizadas).
“El país vio cómo las zonas de despeje contribuyeron a lo que fue casi toma total del terrorismo guerrillero, lo que originó el terrorismo paramilitar”, recordó.
Uribe admitió que la actitud de rechazo al despeje “genera controversia, pero el gobierno tiene que asumir posiciones porque es nuestro deber”.
“Un país que estuvo tantos años despejado, que ahora está recuperando la vigencia de las instituciones en todo el territorio, no puede dar marcha atrás en ese proceso”, agregó.
De igual forma, reiteró que otra de las posiciones inamovibles del gobierno es que los guerrilleros que salgan de las cárceles luego de un eventual intercambio puedan regresar a las organizaciones armadas ilegales.
“Estamos dispuestos al canje humanitario, pero con la condición de que aquellos que salgan de la cárcel se reintegren a la vida constitucional y no al delito, al asesinato, al secuestro”, advirtió.
El sábado, el presidente venezolano Hugo Chávez, quien promueve el acuerdo humanitario a petición de Uribe, le pidió a este que le autorice reunirse en la selva colombiana con el número uno de la guerrilla de las FARC, Manuel Marulanda. Bogotá, AFP