Varios países, entre ellos EEUU, manifestaron ayer su oposición a que el relator especial de la ONU para los Derechos de los Pueblos Indígenas aplique el contenido de una Declaración al respecto de la Asamblea General.
El 14 de septiembre, y tras dos décadas de negociaciones, la Asamblea de la ONU aprobó la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas, un texto que tiene por objetivo proteger a los más de 370 millones de personas que integran estas comunidades vulnerables en todo el mundo.
La Declaración fue ratificada por 143 votos a favor, 4 en contra y 11 abstenciones, y fue aclamada internacionalmente por su valor como garante de los derechos de los indígenas.
La Declaración no tiene carácter vinculante por lo que es clave que el Relator tenga el mandato de implementarla. Ginebra, EFE