Al menos 250 mil hectáreas de bosque se pierden cada año en el territorio nacional, producto del denominado cambio de uso de suelos, es decir que las áreas forestales son eliminadas para dar paso a otras actividades.
La información fue proporcionada por Óscar Paz Rada, coordinador General del Programa Nacional de Cambio Climático (PNCC) de Bolivia, dependiente del Viceministerio de Planificación y Desarrollo Territorial.
“El proceso científico de interpretación de la información con sistemas satelitales permitió establecer que se trata de 250 mil hectáreas (de bosque devastado) cada año, debido a que el cambio en los procesos de uso de suelo está avanzando aceleradamente por las actividades agrícolas, forestales (comercio de madera) e industriales, pero también por los procesos de colonización espontánea”, dijo.
El 80 por ciento de zonas devastadas corresponde a territorio cruceño, el resto se produce en Beni, Pando y La Paz. “El cambio es precisamente por al actividad agroindustrial”, agregó.
Como efecto de la deforestación, Bolivia aporta también al calentamiento global (la elevación de la temperatura en el planeta) con la emisión de carbono, debido a que cada vez hay menos árboles en el territorio.
El impacto de la tala de árboles en la emisión de carbono es del 80 por ciento, en tanto que el sector energético y el industrial representan el 20 por ciento.
El martes, un seminario para periodistas, patrocinado por la Embajada Británica, abordó la situación del país ante las manifestaciones del cambio climático en el mundo y la región.
TAREAS PENDIENTES
Futuro • El PNCC elaboró un plan de acción con cinco ejes, entre los que destacan los planes de mitigación, adaptación y comunicación e información.
Estrategia • El programa pretende involucrar a todos los actores sociales y económicos en la búsqueda de soluciones.