El tifón Wipha, que ya ha perdido intensidad hasta convertirse en tormenta tropical, con vientos de unos 72 kilómetros por hora en su centro, dejó ayer a su paso por el este de China cinco muertos y tres desaparecidos, según el Ministerio de Asuntos Civiles, informó la agencia Xinhua.
Estas muertes se debieron a corrimientos de tierra y al desmoronamiento de una casa cerca de Wenzhou, en la provincia de Zhejiang, donde el tifón tocó tierra durante la madrugada de ayer, azotando la zona con vientos que alcanzaban entonces alrededor de 180 kilómetros por hora en su núcleo.
Según las últimas cifras, el tifón ha destruido más de 9.600 casas, ha dañado otras 42.000 y ha provocado pérdidas económicas por valor de 6.620 millones de yuanes (unos 880.000 dólares).
En total 2,67 millones de personas fueron evacuadas en las provincias de Zhejiang, Fujian y Jiangsu, así como en la municipalidad de Shanghai.
La tormenta tropical afectaba ayer al norte de la municipalidad de Shanghai y a la provincia oriental de Jiangsu, y se mueve hacia el noroeste a una velocidad de unos 20 kilómetros por hora, mientras en el centro de la metrópoli shanghainesa continúa lloviendo. Se espera que Wipha alcance el río Amarillo hoy por la mañana. Shanghai (China), EFE