Paz Zamora intentó eliminar el 21060 El Gobierno que encabezó el MIR entre 1989 y 1993 quiso explotar el salar de Uyuni y privatizar empresas, pero no pudo.
ENTRE DOS DÉCADAS • Jaime Paz gobernó entre el 89 y el 93.
Cuarto de siglo La historia es la relación de los hechos más relevantes acaecidos en el pasado. Pero al margen de esta historia hay otros hechos menores. Son anécdotas, algunas divertidas, otras trágicas y otras que incluso definieron el curso de esos hechos. Esa es la historia que les ofreceremos en 14 entregas, relatadas por el periodista Mario Espinoza, quien cubrió el Palacio de Gobierno por más de 20 años. Es un trabajo que sale de su propia experiencia e investigación. Por: Mario Espinoza Osorio
El gobierno de Paz Zamora fue de sostenimiento, mantuvo la estabilidad económica y logró un crecimiento promedio del 3,4% del PIB, el más alto en los últimos 15 años. La estructura de las exportaciones cambió; pasó de la casi exclusividad de minerales (estaño, zinc, tungsteno, plomo y plata) al gas en los años 80 y a los llamados no tradicionales en los 90, fundamentalmente soya y, en menor medida, madera. El gobierno no se atrevió a encarar su mayor desafío, un proceso de privatización que anunció y no realizó.
En 1992 se llevó a cabo el censo de población y vivienda; comenzaron a ser importantes los temas de la defensa de la ecología y el reconocimiento de los derechos de los indígenas del oriente tras las marcha por el territorio y dignidad. Los acuerdos políticos del 92 permitieron la sustitución de una Corte Electoral seriamente cuestionada y el nombramiento de una nueva. A fines de 1990, en un operativo para rescatar al empresario secuestrado Jorge Lonsdale, la Policía mató a sangre fría a tres terroristas del grupo Néstor Paz Zamora que hicieron el secuestro, además de torturar y matar a otro terrorista en prisión. Gobernó entre el 6 de agosto de 1989 y el 6 de agosto de 1993.
Preguntas que nunca tendrán respuesta
En 1990, el Gobierno de Paz Zamora firmó un contrato para que la empresa LITHCO explote el litio del Salar de Uyuni. Las protestas fueron inmediatas. La oposición política y los cívicos “potosinistas” se opusieron vehementemente al contrato que al final fue anulado, “muy a pesar”, por el propio Paz Zamora, quien llamó a una licitación internacional que nunca se hizo. La LITHCO se retiró de Bolivia y se fue al Salar del Hombre Muerto en Argentina, donde trabaja actualmente.
Preguntas:
¿Habrán perdido, Bolivia y Potosí, una gran oportunidad de desarrollar un sector muy atractivo, generar empleos y ganar mucho dinero?
¿Estaría el salar destrozado en estos momentos si la LITHCO se quedaba a explotar el litio?
¿Las divisas por esa explotación habrían favorecido a Bolivia o sólo a la LITHCO?
¿Estaría Uyuni tan cruelmente abandonado como ahora?
¿Sería el Salar de Uyuni la Primera Maravilla Turística del Mundo?
¿Si la LITHCO se quedaba, la hubiese nacionalizado Evo Morales Ayma?
Las frases
“Ésta es la primera vez…” A Jaime Paz Zamora le encantaba decir que, mientras gobernaba, se había hecho cosas en Bolivia
“por primera vez”. “Ésta es la primera vez que el país está ordenado” (discurso en potosí) “Ésta es la primera vez que Bolivia logra un acuerdo de este tipo con Perú” (por ilo). “Ésta es la primera vez que los bolivianos nos ponemos de acuerdo” (por los acuerdos del 9 de julio). Como discurso, eso era impecable. En el contexto histórico, no tanto.
“En esta esquina…” El domingo 15 de marzo del 92, Leopoldo López, ministro de Industria de Jaime Paz, se presentó en “El Picacho”. Canciones van, canciones vienen, un par de tragos y de pronto dos que discuten acaloradamente y se van a los puñetes. La seguridad los separa y dos días después el famoso “Polilla” deja de ser ministro. Leopoldo López, conocido por sus berrinches, a modo de justificarse dijo alguna vez: “El que nace chicharra, morirá cantando”. Léase: así soy y así moriré.
9 de julio de 1992: la fecha olvidada
Eran las ocho de la noche del 9 de julio de 1992 y el Palacio de Gobierno era el escenario donde se había dado cita un número de jefes políticos, sin parangón en nuestra historia. Aún más, el motivo del encuentro tampoco tenía paralelo en esa misma historia.
Cuando los jefes de esos partidos, grandes y pequeños, se encontraban sentados en la testera y el presidente Jaime Paz Zamora estaba a punto de iniciar el acto, apareció Carlos Palenque, a la sazón jefe de Condepa, jadeante y con una sonrisa fingida. El compadre llegó, a pesar de que horas antes hizo avisar que no tenía intención de participar en ese acto. Hay quien asegura que Palenque corrió desde su empresa de radio y televisión RTP cuando le dijeron que en el Palacio estaban líderes de la oposición como Gonzalo Sánchez de Lozada, Max Fernández, Antonio Araníbar y obviamente el presidente Paz Zamora y sus aliados: Banzer, Motete Zamora, Luis Ossio y otros.
Lo que pasó por la mente de Palenque, ese día, es lo que había pasado por la mente de todos los políticos bolivianos durante años. Es decir: la miopía política, el egoísmo, la egolatría, la poca predisposición de acudir a un encuentro de concertación y una mal entendida labor de oposición, que nos hizo sentir a los bolivianos como incapaces de lograr acuerdos.
Ese 9 de julio fue distinto. Fue el Pacto de la Moncloa boliviano. Fue la gran lección que nos dimos para convencernos de que sí se podía. Y sí se pudo. A partir de este pacto se firmó el compromiso de elegir una Corte Electoral, tan honesta como eficiente, por dos tercios de votos del Congreso. Hubo otros temas de gran importancia que se aprobaron esa noche, pero éste de las cortes fue el que le devolvió al país la fe en las elecciones y en su voto. A partir de allí, las elecciones fueron limpias, que no es poco.
Curiosidades
22407 Número del decreto supremo que pretendió relocalizar al 21060, tal y como lo había prometido Jaime Paz en la campaña electoral. No pudo ser porque el 21060 dura hasta nuestros días y al 22407 solamente lo recuerdan los memoriones.
6.420.792 Es el número de habitantes que arrojó el Censo de Población y Vivienda que se llevó a cabo en junio de 1992. No se hacía censo en Bolivia desde 1976.
La primera chola Condepa, de Carlos Palenque, postuló a Remedios Loza al Parlamento. Fue la primera vez que una chola ocupaba un curul en diputados. En ese momento fue un exotismo. Gracias a la democracia, ahora es normal.
Carteras A propósito de carteras, el humor popular decía que, en esa época, el Gobierno tenía: Ministro sin Cartera, Ministro con Cartera, Ministro carterista y Ministro con carterita.
¿Dónde están?
ROBERT GELBARD En 1958, William Lederer y Eugene Burdick publicaron su libro El americano feo, que vendió varios millones de ejemplares. El texto describía de manera genial y lapidaria la arrogancia e incompetencia americana en el sureste asiático y provocó que el presidente Eisenhower iniciara una investigación sobre la ayuda militar con la que se pretendía combatir el comunismo en esa región. Robert Gelbard, embajador estadounidense en Bolivia durante el gobierno de Paz Zamora, era lo más parecido a la descripción del americano en ese libro. Luego lo mandaron a Kosovo, Haití y ahora, jubilado del Departamento de Estado, ejerce como abogado particular en su país. Llegó a Bolivia un par de veces como abogado de Lupe Andrade.
MIGUEL NORTHTUFSTER Italiano. En junio de 1990 secuestró al empresario Jorge Lonsdale, encabezando a un grupo terrorista. En diciembre de ese año cayó abatido por la Policía en un operativo donde también murieron Jorge Lonsdale y otros dos secuestradores. Una productora europea está filmando actualmente una película de la vida de Northtufster. Al parecer se les han acabado los temas.
GUILLERMO FORTÚN SUÁREZ Dirigente de ADN. Jaime Paz lo nombró ministro sin Cartera. Algún chistoso lo llamaba el ministro sin motivo. Lo nombraron solamente para equilibrar el número de ministros del MIR y ADN. Fortún fue ministro de Banzer tanto en la dictadura como en democracia. Retirado de la política, vive en La Paz.