El ex presidente Alberto Fujimori (1990-2000) vivió ayer su primer día de detención en Perú resguardado por 240 policías y bajo supervisión médica, al estar aquejado de hipertensión y resfriado. A primeras horas de la mañana una ambulancia llegó al Establecimiento Penitenciario Transitorio Barbadillo, en la sede de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía y donde Fujimori está recluido.
Al mediodía el Ministerio de Justicia reveló que el extraditado está siendo atendido por personal médico de forma permanente al haber mostrado "signos de hipertensión considerados moderados".
El portavoz de Fujimori en Perú, Carlos Raffo, explicó a EFE que el ex mandatario se sintió mal durante las nueve horas de viaje desde Chile en un avión que debió hacer dos escalas. Lima, EFE