En un caluroso partido jugado a 39 grados de temperatura, Real Mamoré derrotó 1-0 a Destroyers y se aleja cada vez más de la zona roja del descenso del torneo liguero.
El único tanto fue convertido mediante golpe de cabeza por el goleador Juan Maraude a los 29' del partido, tras recibir un centro del mejor hombre de la cancha, el cruceño Julio César Cortez.
La victoria fue festejada por las 8.000 personas que asistieron al estadio y que al final se trasladaron a la plaza principal para celebrar los tres puntos logrados.
El partido fue detenido por el juez Iván Gamboa a los 15', porque un adolecente lanzó un petardo donde los suplentes canarios y quemó la casaca de Magallanes. Trinidad, Marcas