El presidente de Bolivia, Evo Morales, prometió ayer seguir defendiendo el fútbol en la altura, al término de un partido en un parque público de Nueva York en el que jugó con el número 10 en la espalda y erró un penal, pese a lo cual su equipo, con camiseta alternativa de la selección boliviana, venció 3-2.
Al término de los 90 minutos de juego, un sudoroso pero visiblemente contento Evo Morales se dirigió por altoparlantes a los presentes desde los vestuarios, para comprometerse a seguir ´defendiendo el deporte en la altura´ contra la prohibición de la FIFA de jugar a más de 2.800 metros sobre el nivel del mar.
El partido, que enfrentó a bolivianos de Nueva York contra bolivianos de Washington —vestidos con casaca roja—, fue la excusa para que Morales enviara un ´saludo de hermandad´ a sus coterráneos en Estados Unidos.
´Le pone corazón´ al juego, dijo Luis Fernando Céspedes, un boliviano trabajador de la construcción que vive en Nueva York hace 12 años. ´Como Presidente es mejor´ que como jugador, añadió entre risas, al comentar el penal malogrado.´Si él juega en la altura no tiene problema´.
´Aguantó todo el partido´, constató Eddie Velásquez, de 45 años y también obrero de la construcción que reside en la Gran Manzana desde hace seis años.
Morales se encuentra en Nueva York para participar esta semana de la Asamblea General de la ONU. Nueva York, AFP
Otros datos
Desde el inicio Evo Morales apoya la causa boliviana desde el 27 de mayo, día en que se prohibió jugar a más de 2.500 m sobre el nivel del mar.
Presiones Las exigencias de FIFA y Conmebol alejarían a La Paz de torneos internacionales, al estar a 3.577 msnm.