Más de 100.000 birmanos inundaron ayer las calles de Rangún en suma a la más importante protesta en las últimas dos décadas que lideran los monjes budistas contra la junta militar, que amenazó con "tomar medidas".
"Si los monjes incumplen las reglas y normas que estipulan las enseñanzas budistas, tomaremos medidas conforme a las leyes vigentes", afirmó el ministro de Religión, el general Thura Myint Maung. La advertencia del régimen tras ocho días de movilizaciones se produjo después de que el ministro se reuniera con responsables religiosos.
Es la mayor protesta popular contra los generales desde las manifestaciones en favor de la democracia de 1988, fuertemente reprimidas. El régimen no tolera ninguna oposición, pero en los últimos días no actuó en contra de los manifestantes.
Las dos manifestaciones que tuvieron lugar ayer lunes en Rangún, una en el centro y otra en el norte de la capital, reunieron a decenas de miles de personas y duraron cerca de cinco horas, en algunos momentos bajo la lluvia.
Según estimaciones de testigos, unas 100.000 personas participaron en la marcha del norte de Rangún, mientras que cerca de 30.000 se manifestaron en el centro, junto a miles de curiosos.
Las protestas que desde la semana pasada encabezan los monjes son la continuación del movimiento de protesta iniciado el 19 de agosto contra la subida de los precios de los carburantes y el transporte público en este pobre país del sureste asiático. Rangún, AFP
Reacciones a la movilización
Mientras Alemania expresó su "simpatía por las personas que se están manifestando de forma pacífica" en Rangún; desde Londres, la ex metrópoli de Birmania, se saludó la contención mostrada hasta el momento por la junta militar ante las protestas y se confió en que siga actuando de esta forma.
El secretario general de Naciones Unidas, aunó ambos mensajes: Ban Ki-moon "elogia el acercamiento pacífico que utilizan los manifestantes para presionar y llama a las autoridades de Birmania a seguir mostrando moderación".
Igualmente, el Dalai Lama, líder espiritual tibetano y autoridad moral del budismo, mostró su "pleno apoyo" a los monjes e hizo un alegato de "no violencia".
Los muy respetados monjes han recibido, además, el apoyo de conocidos artistas birmanos. "Este es un movimiento pacífico", rezaban las pancartas de algunos manifestantes en el barrio norteño de Hledan. Rangún, AFP