Exhortados por el presidente provisional, Raúl Castro, a hablar con "valentía" y "sinceridad", los cubanos están ventilando sus problemas, aunque con reservas sobre resultados concretos y bajo la advertencia de ser realistas y no esperar soluciones mágicas.
"La cosa fue al duro y sin guante, cada cual dijo lo que quiso y todo se anotó en el acta. Parece que Raúl quiere saber de verdad lo que está pasando acá abajo", dijo un trabajador.
"Se les ha dicho a todos que pueden hablar no sólo del discurso, sino de todo lo que quieran hablar, con valentía, con sinceridad (...) vamos a resolver los problemas, pero hace falta retroalimentarnos con la opinión de todos, todo se va a recoger", señaló Raúl el domingo a la televisión cubana. La Habana, AFP