Las azafatas son la cara de las empresas en la Feria Expocruz Las modelos cumplen la función de asistentes de ventas. Ellas deben conocer las características de los servicios y productos que ofrecen los stands que representan tan bien como el encargado.
MÁS COTIZADAS • Maricruz Rivera, Antoinette Van Dijk, y las misses Katherine David y Jessica Jordan son las favoritas.
Ellas se convirtieron en el símbolo de la Feria Internacional Expocruz en el resto del país. Sus esculturales figuras son uno de los principales atractivos del evento comercial más importante del país. Sus rostros dan la imagen necesaria para que las empresas atraigan a los curiosos.
Pero las azafatas de los stands que participan en la XXXII versión de la Fexpo, como se conoce al evento, no son sólo caras bonitas. Cada una de ellas cumple varias funciones que tienen que ver con la relación entre los empresarios participantes y los visitantes a la feria.
La agente de modelos Gloria Limpias dijo que “la azafata debe ser la imagen, durante los 10 días que dura la feria, de la empresa. También cumple con la atención al cliente y el protocolo de recepción de los invitados”.
Por su parte, Pamela Moreno, relacionista pública de la feria, indicó que las modelos proporcionan información de los productos o servicios que se ofertan en el puesto que atienden.
Contratar a una de estas beldades para que acompañen los puestos no es cosa fácil. Algunas, como Maricruz Rivera, Verónica Larrieu, Antoinette Van Dijk, la Miss Bolivia 2007, Katherine David, y otras cuyo nombre ya es una marca por sí mismo tienen contratos desde el mismo final de la anterior versión de la Fexpo.
Limpias considera que “las modelos más solicitadas son las actuales misses y misses del año pasado, que, cuando dejan el título, pasan a ser modelos”.
Los costos de contratación varían según la trayectoria de las modelos y la agencia que gestiona los proyectos. Los precios regulares varían entre los 500 y 5.000 dólares por los 10 días que dura la feria exposición.
Claro que las supermodelos, como las ya mencionadas, pueden llegar a cobrar hasta 8.000 dólares por el trabajo.
Pero el costo es insignificante comparado con los beneficios. Las siluetas de infarto atraen grandes cantidades de visitantes, los cuales llegan a la feria atraídos por esta bellas sirenas.