El benjamín de la Liga, Real Mamoré, se ubicó ayer entre los seis mejores equipos de Bolivia y tiene la chance de acceder al título nacional o al menos a uno de los premios para jugar una Copa a nivel internacional.
Hasta hace un mes, el plantel beniano estaba comprometido con la zona del descenso, pero desde la llegada del técnico Luis Galarza, el equipo repuntó y ayer se colocó en la fase final.
“Desde que llegué a Trinidad, de día y de noche pensaba en el equipo y gracias a Dios que los muchachos también dieron su entrega y logramos creo un premio al sacrificio”, explicó ayer el DT Galarza al final del partido.
Sin embargo, el técnico no ocultó su temor por lo que pueda fallar el Tribunal de Disciplina Deportiva de la Liga, debido a que Real Potosí observó las actuaciones de algunos jugadores del plantel trinitario.
“Sería horrible si pasa algo raro en los fallos. De qué serviría tanto sacrificio de los jugadores, de los dirigentes, si unos quieren ganar en mesa y no en la cancha”, protestó el entrenador.
Cuando le consultaron de por qué hasta ahora no le reconocen el título que ganó con The Strongest el 2004, Galarza dijo que eso sólo pasa en el fútbol boliviano.
Por su parte, los jugadores expresaron su alegría por el éxito. “Muchos nos daban por muertos y que descenderíamos, pero aquí estamos gracias a nuestro esfuerzo”, dijo Pablo Lanz, la principal figura del partido.
“Tenemos un equipo de puro obreros, eso es lo bueno, porque todos nos sacrificamos”, acotó el capitán Julio César Cortez.
Posiciones
Gritos y abrazos Ni bien terminó el partido, los jugadores titulares y los del banco de suplentes se abrazaron y lanzaron gritos de felicidad en el Siles.
Dedicado al Beni La mayoría de los jugadores del plantel trinitario dedicaron el empate al Beni y anticiparon que redoblarán esfuerzos en el hexagonal.