Siete países de la Unión Europea prevén la posibilidad de realizar pruebas de ADN para el reagrupamiento familiar de inmigrantes, según un estudio universitario divulgado este jueves por la Comisión Europea.
El estudio, realizado por la Universidad de Nimega (Holanda), señala que Austria, Bélgica, Finlandia, Holanda, Lituania y Suecia prevén la posibilidad de esos análisis para casos en los que no hay documentos que certifiquen el vínculo familiar. Además, el Reino Unido prevé también “en ocasiones” las pruebas, aunque la legislación es “indulgente”, señala el estudio.
El estudio fue divulgado luego que el Senado francés aprobara una versión más suave de la enmienda que plantea un análisis genético para los extranjeros que buscan entrar al país por reagrupamiento familiar.
La directiva de la UE sobre reagrupamiento familiar, aprobada el 2003 y que entró en vigor el 2005, da a los países comunitarios una gran libertad a la hora de decidir cómo se demuestra el vínculo familiar en estos casos. “Los países son los que determinan la forma en la que se establece el vínculo” entre el inmigrante y los familiares, recordó este jueves el portavoz de Justicia en la Comisión Europea.
Sin embargo, la norma comunitaria establece que los procedimientos que se apliquen deben ser “eficaces y razonables, así como transparentes y justos”, y también dar “un nivel adecuado de protección jurídica” que esté de acuerdo a las normas internacionales. Bruselas, EFE
CRÍTICAS EN FRANCIA
Declaración • El Consejo Consultivo Nacional de Ética de Francia criticó la propuesta legislativa de que los candidatos a emigrar a Francia en virtud de la reagrupación familiar se sometan a pruebas genéticas para demostrar su filiación, según EFE. Advirtió que la medida podría acabar por atentar contra las libertades individuales.