Locales que trabajan como tilines fueron apedreados EL ALTO • Padres de familia y estudiantes acusan al Subalcalde del Distrito 1 de ser propietario de algunos. El Alcalde dijo que investigará.
Un grupo de padres de familia y estudiantes de secundaria del Distrito 1 de El Alto (al sur de la ciudad) apedrearon ayer varios locales que tienen instaladas máquinas de juego o tilines.
Por la mañana, los vecinos de la zona Tejada Triangular llegaron hasta la Subalcaldía para cercar el edificio y denunciar que el titular de ese distrito, Johnny Ballesteros, fomenta este tipo de locales porque es propietario de un edificio que alberga tilines y centro de llamadas, donde presuntamente se vende droga.
“El Subalcalde tiene una casa y en la planta baja están las tiendas, el tilín y un punto Viva, donde venden droga. Hace tres semanas fueron expulsados cinco estudiantes porque estaban drogados, ellos dijeron que compraron en el punto de llamadas”, dijo a la red Bolivisión un alumno del colegio Vicente Tejada.
Los padres de familia pidieron dialogar con la autoridad para solicitarle que clausure todos los locales que están cerca a la unidad educativa, pero Ballesteros se negó a recibirlos y pasadas las 17.00 el grupo marchó hasta su zona, unas 10 cuadras, para definir qué medidas tomarían.
Los padres de familia indicaron que hace una semana los guardias municipales clausuraron el tilín porque estaba cerca al centro educativo, pero ayer no había ningún precinto de seguridad, aunque estaba cerrado.
En cuanto el grupo identificó la casa del Subalcalde llovieron las piedras y trataron de romper las cortinas metálicas para ingresar al local y quemar las máquinas de juegos electrónicos, pero llegó la Policía e inmediatamente usó agentes químicos para dispersar a los vecinos, sin considerar que también había niños de la unidad educativa.
Como saldo, cuatro adolescentes fueron trasladados a un centro de salud, tres con signos de intoxicación y otra por una herida de piedra en la cabeza.
La esposa del Subalcalde, Florisa Ballesteros, reconoció en su declaración a la red ATB que sí había un tilín en su propiedad, pero aclaró que está cerrado y que ya no lo abrirán.
El alcalde alteño, Fanor Nava, censuró la actitud de Ballesteros y anunció que iniciará una investigación, a través de un proceso sumarial, para determinar la veracidad de las denuncias.
El anterior mes otros vecinos apedrearon bares de la Ceja.