El embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, aseguró ayer que sólo hizo una broma cuando dijo que no le extrañaría que Bolivia también solicite el cambio de la sede de Disney, cuando se refirió a la campaña que anunció el Gobierno para mudar la sede de las Naciones Unidas.
“Saben muy bien que en las últimas semanas habían ataques en contra de Estados Unidos de parte del Gobierno y por eso quería distender la situación con una broma que evidentemente fue mal entendida por algunos“, declaró el embajador al salir de las oficinas de la Cancillería, donde se reunió con el vicecanciller Hugo Fernández para tratar otro tema: la exigencia de visas de ingreso para ciudadanos de EEUU.
La declaración de Goldberg había provocado que el jueves el canciller David Choquehuanca le pidiera una retractación y anunciara que dejó de ser un interlocutor válido. Ayer, Goldberg aseguró que “no quería ofender a nadie“ y, contrariamente, aseguró que su intención es mejorar las relaciones bilaterales.
“Tenemos la intención de trabajar para mejorar relaciones, no hacer algo para perjudicar relaciones y por eso vamos a continuar trabajando para mejorar las relaciones y entendimientos entre los dos países“, declaró.
El incidente se produjo poco después que el Gobierno denunció maltrato a la delegación boliviana que asistió a la última asamblea de la ONU, en Nueva York, a fines de septiembre.
LOS HECHOS
Domingo • El Ministerio de la Presidencia anuncia una campaña para cambiar la sede de la ONU, instalada en NY.
Miércoles • El embajador Philip Goldberg declara que no le extrañaría que soliciten el cambio de la sede de Disney.
Jueves • Visiblemente molesto, el canciller David Choquehuanca declara que Goldberg dejó de ser un interlocutor válido.