Decenas de municipios de Oaxaca y Chiapas, dos estados del sur de México con fuerte presencia indígena y elevados índices de pobreza, eligen mañana a sus alcaldes en comicios amenazados por posibles acciones violentas.
La situación parece más complicada en el caso de Oaxaca, donde hoy resultó muerto un policía en un ataque perpetrado con granadas por unos desconocidos contra una comisaría de la ciudad de Juchitán de Zaragoza.
En septiembre, en los alrededores de la población, policías fueron también atacados por un grupo armado, con el resultado de un muerto y cuatro heridos.
Ninguno de los casos ha sido vinculado con los comicios y todo parece indicar que tienen relación con las bandas de crimen organizado de la zona.
Oaxaca todavía se recupera del grave conflicto político y social que en la segunda mitad del año pasado se saldó con 20 muertos y centenares de heridos y detenidos. Además, de ese estado y de Guerrero es originaria la guerrilla Ejército Popular Revolucionario. México, EFE