Ataviados con bandas rojas en la cabeza, miles de manifestantes recorrieron hoy el centro de Londres para protestar contra la represión a la que la Junta Militar birmana ha sometido a los monjes budistas que piden la democracia y recordar a las autoridades de ese país que “el mundo las está observando”.
En una marcha coordinada por la organización Amnistía Internacional y por la Campaña por Birmania en el Reino Unido, unos 10.000 activistas, según datos de la agencia local de noticias Press Association (PA), mostraron su apoyo desde la capital británica ante la situación de crisis que se vive en Birmania.
Esta organización pro derechos humanos considera que al menos 1.000 personas han sido detenidas tan sólo en Rangún desde que la Junta Militar decidiera disolver las protestas de forma violenta, y que son “muchos más” de 10 los muertos a consecuencia de esa intervención del ejército. Londres, EFE