Hija de la democracia, ciudad joven, poblada y rebelde LA EMERGENCIA DE EL ALTO
El conflicto del agua • El 2005, los alteños organizaron marchas de protesta, paros y hasta un bloqueo a La Paz por la expulsión de la empresa de aguas.
El Alto cumplió 22 años como municipio autónomo y 19 como urbe. Sus alcaldes gobernaron bajo inestabilidad. Los alteños fueron protagonistas de la guerra del gas. Hoy esperan los frutos.
Casi tres años después del retorno de la democracia boliviana, en junio de 1985, los vecinos de la flamante ciudad de El Alto fueron a las urnas para elegir a su primer alcalde municipal. Muchos, cuando quisieron elegir al candidato mirista, se encontraron con el rostro del aspirante al municipio de La Paz, es decir, con el del radialista Raúl Salmón de la Barra, y no con el abogado Luis Vásquez.
El joven mirista se impuso al empresario Mario Mercado Vaca Guzmán, en un proceso electoral que resultó del apuro y la presión de haber declarado municipio a El Alto, el 6 de marzo de ese año. Los barrios paceños que habitaban la altipampa, más allá de la Ceja, se convirtieron en municipio, gracias a la fuerza social que los alteños mostraron desde 1970, cuando logran la creación de la subalcaldía.
“¿Qué se logra en este país de a buenas? Si se quiere lograr algo, casi siempre tiene que ser con movilizaciones ... las grandes cosas que se obtuvieron fueron con presión”, resume Gustavo Morales, el actual presidente del Concejo Municipal de El Alto, el carácter de los alteños, quienes adoptaron el lema “El Alto de pie, nunca de rodillas”.
Con esa frase, los vecinos, trabajadores y gremialistas de esa ciudad se hicieron conocer en el país, para exigir el respeto a la llamada agenda de octubre y al actual Gobierno.
El Censo de Población y Vivienda del 2001 mostró que El Alto era la ciudad con mayor crecimiento demográfico; hoy es la segunda urbe más poblada del país; El Alto tiene 864.575 habitantes. Santa Cruz es la primera con 1.482.255 y La Paz, la tercera con 839.718 personas, de acuerdo con las proyecciones del INE.
En el gobierno de Hernán Siles Zuazo se enfrentaron a la Policía, lograron el apoyo del alcalde paceño, Raúl Salmón de la Barra, para su causa, presionaron al Congreso para lograr su objetivo. Así, ya han pasado 22 años desde que El Alto es la cuarta sección municipal de la provincia Murillo y el 26 de septiembre se cumplieron 19 años de su “elevación a rango de ciudad”.
La ciudad más joven del país es, a su modo, fruto del cuarto de siglo de democracia en el país. La agencia de noticias APA recuerda que los alteños se movilizaron contra los regímenes de facto de Alberto Natusch y Luis García Meza en la Ceja, la zona 16 de Julio y en la plaza Ballivián.
“Según los vecinos de la zona Ballivián y la plaza 16 de Julio, donde está erigido el monumento a Túpac Amaru, el lugar se llegó a denominar Plaza Libertad, porque fue el lugar más asediado por los militares, incluso desde un helicóptero”, afirma APA.
No sólo eso. El Decreto 21060, de Víctor Paz Estenssoro, provocó que los obreros despedidos de Comibol se trasladen por cientos a la nueva ciudad. Así, Villa Dolores o Santiago II son los barrios de los ex mineros.
Y El Alto sintió en carne propia el retorno de la democracia al ámbito local, pues hasta 1985 los alcaldes eran designados a dedo por el Presidente de la República. Desde entonces, el MIR, Condepa, el Plan Progreso y el gubernamental MAS llegaron a controlar la Alcaldía.
La Central Obrera Regional y la Federación de Juntas Vecinales se han convertido en las instituciones de referencia regional. Después de ellas, se encuentra la federación de los gremiales. Sin embargo, los principales partidos presentaron “candidatos importados de La Paz” para la Alcaldía alteña.
“Existe cierta discriminación y manipulación de los partidos”, dice Julio Mamani, comunicador y dirigente. “Las consecuencias de dicha actitud fueron la inestabilidad municipal —principalmente entre 1992 y 1994— y el clientelismo”, recuerda.
El descontento social que estalló en el país el año 2000 halló un campo fértil en El Alto, donde los indicadores sociales mostraban una creciente pobreza. Sus dirigentes lanzaron reclamos contra las tarifas de servicios básicos y exigían la creación de una universidad. Era una urbe “bomba de tiempo”.
Así, su hito más importante fue el conflicto de octubre del 2003 y que terminó en la renuncia de Gonzalo Sánchez de Lozada, tras la matanza del 12 y 13 de octubre. La protesta local contra los formularios tributarios Maya y Paya —del alcalde José Luis Paredes— se transformó en un movimiento contra la exportación de gas a Chile y por la Asamblea Constituyente.
“El Alto fue el gestor principal de este proceso de cambio que se vive ahora en el país. El Alto marcó historia a nivel mundial, porque hemos podido echar a un gobierno neoliberal como el de Gonzalo Sánchez de Lozada”, dice Nazario Ramírez, presidente de la Fejuve de El Alto.
En cambio, el dirigente de la COR de El Alto Édgar Patana sostiene que las consecuencias de la guerra del gas son beneficiosas para el país, excepto para El Alto, donde “se mantienen los problemas de desempleo, falta de educación y de recursos”. El Prefecto de La Paz, José Luis Paredes, destaca el compromiso de los alteños por el proceso constituyente. “Los migrantes y sus hijos sueñan con un nuevo país”.
Los protagonistas
Raúl Salmón de la Barra. Ex radialista y ex alcalde paceño Salmón de la Barra fue un personaje en la primera parte de la democracia. Radialista y escritor, fue invitado por el MIR para presentarse como candidato a la Alcaldía de La Paz. Llegó al Palacio Consistorial y desde allí expresó su acuerdo con que El Alto se convierta en un municipio autónomo.
Flavio Clavijo Gemio. Ex fabril y ex alcalde alteño Clavijo fue dirigente de los fabriles paceños y desde allí saltó a Condepa, en 1988. Tras la salida de Jaime Reyes, Clavijo asumió la Alcaldía alteña en 1992; gobernó hasta 1995. Se le descubrieron casos de corrupción; ha sido condenado a ocho años de prisión, pero aún se encuentra prófugo.
Sebastián Obermaier. Sacerdote Director de la Fundación Cuerpo de Cristo, el sacerdote de origen alemán es uno de los personajes más importantes de esa urbe. Trabaja en obras destinadas a reducir la deserción escolar y la desnutrición infantil. Llegó a ser Delegado Presidencial para la Lucha Contra la Pobreza en El Alto.
Abel Mamani. Ministro del Agua Abel Mamani fue parte de un grupo de dirigentes que involucraron a El Alto en la agenda nacional. Junto a Mauricio Cori, Braulio Rocha, Édgar Patana y otros participó en los conflictos de octubre del 2003 y luego en los de enero del 2004. Hoy es parte del gabinente del presidente Evo Morales.
CÁLCULOS
Sindicalistas y políticos sacan jugo a El Alto
Los partidos políticos y los dirigentes de El Alto han convertido a esa ciudad en un espacio de aprovechamiento partidario y personal, según diferentes voces de esa urbe.
El líder de la Central Obrera Regional de El Alto, Édgar Patana, sostiene que dirigentes de organizaciones sociales “fueron objeto de manipulación en base al prebendalismo”.
El presidente de la Federación de Juntas Vecinales, Nazario Ramírez, coincide con este criterio y señala que dinero de los gastos reservados se empleaban con este cometido.
El ex alcalde alteño y actual prefecto de La Paz, José Luis Paredes, señala que anteriormente partidos como Conciencia de Patria (Condepa), y actualmente el Movimiento al Socialismo (MAS), ven a El Alto sólo con fines utilitarios.
El presidente del Concejo Municipal, Gustavo Morales, dice que también el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y el Plan Progreso (PP) incurrieron en este hecho.
La relación perversa entre autoridades ediles y las organizaciones sociales empieza cuando el alcalde debe reconocerles como interlocutores.
Entrevista A: JULIO MAMANI CONDE
“Aún hay discriminación y manipulación política”
Mamani recuerda los momentos previos a la creación de la cuarta sección municipal de la provincia Murillo.
¿Cuáles fueron las causas que originaron la separación de El Alto y La Paz? Se produce inicialmente porque existía en la década del 60 una organización que se llamaba la Junta Central de Vecinos de El Alto —que aglutinaba a seis barrios—; planteaba la creación de la cuarta sección de la provincia Murillo, lo que les permitiría tener una subalcaldía independiente y también porque existía una exclusión por parte de la Federación de Juntas Vecinales de La Paz. Luego, surge el componente político con el Frente de Unidad y Renovación Independiente de El Alto (FURIA), que hace gestiones con parlamentarios para que el gobierno de la Unidad Democrática Popular (UDP) apruebe la creación del nuevo municipio. Incluso hacen una marcha que baja hasta el Cementerio General de La Paz y son dispersados por la Policía. Querían todo propio, ya desde entonces se hablaba de una universidad y un hospital general para nosotros, los alteños.
¿Cuáles fueron las condiciones en las que se realizaron las primeras elecciones municipales en la ciudad de El Alto? En 1985 se realizan estas elecciones. Por el MIR, el candidato era Luis Vásquez con la foto de Raúl Salmón, porque no habían las papeletas impresas específicas para la ciudad de El Alto. También peleaban por los votos Mario Mercado por Acción Democrática Nacionalista (ADN) y Leandro Mancilla por Vanguardia Revolucionaria 9 de Abril (VR9). Ganó Luis Vásquez y se tuvieron cuatro concejales: dos del MIR, uno de ADN y otro del VR9.
¿Por qué El Alto no logra autoridades en ejercicio que sean propios de esa ciudad? El problema es que existe discriminación y manipulación política. Por ejemplo, en tiempos de Condepa, las oficinas regionales de este partido llevaban las nóminas de autoridades a la departamental y también a manos del compadre Palenque, quien cambiaba las listas y nadie tenía derecho a reclamar. Ahora lo mismo ocurre con el MAS. Por esto sólo entraban militantes de los partidos políticos y se repite la misma figura con todos: el MIR, el PP, también el MNR.
¿Tuvo algo que ver el reclamo por el formulario Maya Paya con la posterior guerra del gas? La movilización contra los formularios Maya Paya fue un antecedente y se da en agosto y septiembre del 2003. Era separado en realidad, pero por este antecedente se logra afinar algunos métodos de lucha como el paro cívico indefinido, y para octubre del 2003 ya se tiene a los vecinos bien articulados, ya sabían dónde bloquear y movilizarse, ya existían los puntos fijos.
¿Se puede decir que El Alto cambia de camiseta política? No, lo que pasa es que el grueso de la gente se acostumbró al clientelismo, es decir que apoya a quien le da más, ya sea Condepa, el PP o el MAS.
Su perfil • Julio Mamani Conde fue secretario ejecutivo de la Central Obrera Regional de El Alto (COR) durante el 2001. Es paceño y tiene 41 años de edad.
Los hechos
Condepa, amo y señor del voto de los alteños El partido de Carlos Palenque fue el único que obtuvo cuatro victorias consecutivas en El Alto, después del MIR. La figura del caudillo benefició a Mario Aparicio, Wálter Vargas, Jaime Reyes, Flavio Clavijo y Alberto Giménez, quienes fueron electos alcaldes. Los dos últimos fueron acusados de cometer actos de corrupción. Luego vino el ciclo de José Luis Paredes.
A fuerza de presión, se logra aval para la UPEA En 1989, los dirigentes vecinales de El Alto firman un convenio con la UMSA para la creación de una Facultad Técnica. Once años después, estudiantes, padres de familia y vecinos se movilizan para lograr el reconocimiento de una universidad, lo que ocurre por un plazo de cinco años. Sin embargo, en noviembre del 2003 se aprueba la ley que reconoce la vigencia de la UPEA alteña.
La Fejuve de El Alto en el poder junto al MAS El conflicto desatado por la Fejuve de El Alto contra Aguas del Illimani en el gobierno de Carlos Mesa marcó el protagonismo del dirigente Abel Mamani. Lideró paros y bloqueos hasta conseguir el acuerdo de que la francesa AISA se vaya del país. Luego, tras las elecciones de diciembre del 2005, Mamani jura como el primer ministro del Agua de la historia republicana.