Las vías de salida de La Paz hacia varios destinos no reúnen en este momento las condiciones para su transitabilidad segura. Están llenas de baches, de basura y de escombros, que ponen en riesgo el tránsito vehicular, que es muy intenso durante todo el año.
Periodistas de La Razón acaban de realizar recorridos por los caminos que se dirigen hacia los puestos de control —trancas— de Urujara, Viacha, Achica Arriba y San Roque, que son las puertas a importantes destinos turísticos del departamento, con resultados más que alarmantes.
En efecto, pudieron constatar que las vías se encuentran llenas de baches, que los canales son utilizados como basureros y que la señalización es escasa o sencillamente no existe en tramos urbanos, a lo que se agrega una deficiente iluminación pública.
En el camino al Santuario de Copacabana, sólo de El Alto a la tranca de San Roque se contaron 104 baches en ambos carriles, además de que la carretera tiene dos grandes huecos, que según informaron autoridades del municipio de El Alto, se abrieron para ejecutar el embovedado de un río, pero la obra no se concretó y ahora los vehículos tienen que bordear el lugar, generando el caos vehicular, más en fin de semana.
Por otra parte, al ser una carretera internacional, porque llega hasta la frontera con el Perú, carece de una señalización adecuada dentro del área urbana, por lo que la gente pasa de un lado para otro, poniendo en riesgo sus vidas, por el alto tráfico vehicular que existe en ese sector.
Los detalles pueden seguir, pero lo que importa, en este caso, es exigir a la Alcaldía de El Alto, así como a la empresa Trébol, cumplir la obligación que tienen de concluir obras con celeridad, mantener las vías limpias y en condiciones de garantizar el tráfico vehicular.