Lo que no se contó en estos 25 años REVELACIONES • Hay datos, nombres y hechos que, hasta hoy, los protagonistas han tenido en reserva u olvidaron mencionarlos. Revelaciones que La Razón presenta en el libro 25 años de democracia. Aquí, algunas de ellas.
Revelaciones. Tantos y cuantos hechos no relatados —por omisión o por iniciativa propia— y que años después, 5, 10, 20 ó 25, son recordados por los actores de la democracia. Detalles en los que antes no se había ahondado o que quedaron olvidados en las mesas de las salas de redacción de los periódicos. O que finalmente fueron celosamente guardados por sus protagonistas, pero que con el correr del tiempo pueden ser “desclasificados“. Enterarse, por ejemplo, que el empresario Samuel Doria Medina no pagó ni cinco ni ocho millones de dólares por su rescate —como se especuló— en diciembre de 1995, luego de permanecer cautivo por 45 días, sino sólo 1,4 millones. Oír de propios labios del actual alcalde Juan del Granado que el dictador Luis García Meza intentó sobornarlo con medio millón de dólares. O que El Mallku, Felipe Quispe, fue quien ordenó la emboscada del 20 de septiembre del 2003 en Warisata. Y que ordenó también a su gente que se armara para defenderse ante la arremetida de la caravana dirigida por el ex ministro de Gobierno Carlos Sánchez Berzaín. O escuchar, 25 años después, el mea culpa de la COB y el movimiento minero por “apoyar“ indirectamente el acortamiento de mandato de Hernán Siles, como hoy advierte Filemón Escóbar.
“El 82 nos equivocamos“ Una de las decisiones del movimiento obrero y minero durante la gestión de Hernán Siles Zuazo fue “no permitir ni el fascismo ni el reformismo“. Lo que, en otras palabras, se tradujo en darle la espalda y la lucha no sólo a las dictaduras, sino también al propio Hernán Siles. Hoy, Filemón Escóbar, líder del movimiento social de ese entonces, dice que plantear esta tesis fue un error: “Esa línea equivocada condujo al acortamiento del mandato de Siles, y consiguientemente la catástrofe en todas las minas... Por ello, con nuestro propio voto nos van a meter el 21060 a nombre de la democracia“, reflexiona.
“Intentó sobornarme“ Juan del Granado, actual alcalde de la ciudad de La Paz, se lanzó a la palestra pública como el abogado que siguió el proceso contra el dictador Luis García Meza, que hoy cumple una condena sin derecho a indulto en el penal de Chonchocoro. En una entrevista con La Razón, Del Granado recuerda lo difícil de su tarea, que no estuvo libre de intentos de chantaje y soborno: “Su esposa (la de García Meza), la señora Olma Cabrera, me pidió a través de un familiar militar de mi esposa que me olvide del juicio, que su esposo iba a conseguir medio millón de dólares“, recuerda hoy el burgomaestre paceño.
“Ordené la emboscada“ El 20 de septiembre del 2003 Warisata fue el escenario de uno de los enfrentamientos más sangrientos de la llamada Guerra del Gas, y en la que participó el entonces ministro de Gobierno Carlos Sánchez Berzaín. Cuatro años después el líder aymara y en ese entonces dirigente de la Confederación de Campesinos Felipe Quispe, El Mallku, asegura que ese día él ordenó, ante el “secuestro“ de sus compañeros, una emboscada y que los lugareños sacaran sus “armas“ para defenderse. El desenlace del enfrentamiento fue fatal: varias personas fueron heridas y tres campesinos fallecieron.
“Presionaron a la Corte“ Entrará a la historia como uno de los cinco vocales que dirigieron la primera Corte Nacional Electoral (CNE) que fue institucionalizada en 1991. 16 años después, don Iván Guzmán de Rojas reconoce que el trabajo fue arduo y lleno de presiones de los partidos políticos, lo que al final derivó en la renuncia colectiva de todos los vocales 10 años después. “No cumplieron el compromiso de no ejercer presiones políticas sobre la Corte... siempre hubo por parte de uno u otro gobierno, diría incluso durante todos los gobiernos, una cierta presión sobre la Corte, sobre todo en la parte económica“, dice.
1,4 millones de dólares Hasta ahora nunca se supo a ciencia cierta cuánto pagó la familia del empresario Samuel Doria Medina por el rescate de éste en diciembre de 1995, luego de que fuera mantenido en cautiverio durante 45 días. En los medios de entonces e inclusive en algunos reportajes que recuerdan el acontecimiento años después, se decía que el monto oscilaba entre 5 y 8 millones de dólares. 12 años después, cuando Doria Medina escucha estas elevadas cifras simplemente sonríe asombrado. El monto verdadero, como el lector ya habrá adivinado, es 1,4 millones de dólares, no más ni menos.