El presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó hoy que la iglesia católica es una aliada de la oligarquía para dominar al pueblo, un día después de que el clero le pidiera no imitar una "democracia a la venezolana".
Morales dijo que lamenta decírselo a los miembros de la iglesia, pero que "en los últimos años se juntaron entre la nobleza, el clero y la oligarquía" para dominar y desconocer "el poder del pueblo, la fuerza del pueblo".
También insinúo que en el pasado colonial la iglesia fue aliada de los Virreyes españoles contra los pueblos originarios.
Morales lanzó la acusación durante un discurso pronunciado en un encuentro de indígenas de varios países celebrado en las ruinas de la antigua ciudadela preincaica de Tihuanacu, construida por la cultura del mismo nombre.
"El pueblo no era soberano y ahora estamos apostando a que, mediante una nueva constitución política del Estado, el poder sea el pueblo y no haya ningún mandamás en Bolivia", agregó el mandatario izquierdista.
"Los grupos oligárquicos, las familias, no quieren que el poder sea el pueblo, que el soberano sea el pueblo", sostuvo Morales, que estaba acompañado por la Premio Nobel de la Paz guatemalteca Rigoberta Menchú.
Las críticas del mandatario responden a la afirmación realizada el miércoles por el secretario general de la Conferencia Episcopal de Bolivia, Jesús Juárez, de que no se debe seguir el modelo venezolano.
"Si imitamos una democracia a la venezolana, creo que vamos por mal camino y nos vamos a encontrar en frente de un muro que, tal vez, traiga más confrontación que avances", declaró Juárez a los periodistas el miércoles, al cumplirse 25 años de democracia ininterrumpidas en este país.
"Bolivia tiene que buscar sus propios caminos de soberanía, unidad y democracia", apuntó el prelado.
Morales llegó hoy a Tihuanacu en uno de los helicópteros venezolanos que usa habitualmente, prestados por su homólogo y aliado Hugo Chávez, y entregó a esa comunidad, situada a 71 kilómetros de La Paz, un cheque venezolano por medio millón de dólares para investigaciones en las ruinas.
Desde que asumió el gobierno en enero del 2006, Morales y la iglesia católica han tenido numerosos roces por asuntos educativos y tributarios y por las críticas de los prelados a políticas oficiales.
En mayo Morales pidió a la iglesia elegir entre "rezar o hacer política", a lo que la Conferencia Episcopal contestó que seguirá ejerciendo su derecho a opinar. EFE