La Iglesia Católica argentina pidió ayer “perdón con arrepentimiento”, menos de 24 horas después de la condena a reclusión perpetua del sacerdote Christian Von Wernich por crímenes de lesa humanidad durante la dictadura (1976-83), aunque organismos humanitarios le reclamaron mayor contundencia en la autocrítica.
“Que un sacerdote, por acción o por omisión, estuviera tan lejos de las exigencias de la misión que le fue confiada, nos lleva a pedir perdón, con arrepentimiento sincero”, afirmó Martín de Elizalde, obispo de la ciudad de Nueve de Julio, en la provincia de Buenos Aires, diócesis a la que pertenece Von Wernich.
El religioso señaló que “oportunamente se habrá de resolver, conforme a disposiciones del Derecho Canónico, acerca de la situación de Christian Von Wernich”, sin mencionar la posibilidad de que se le otorgue alguna sanción eclesiástica.
El comunicado se sumó a una nota del Episcopado argentino, en la que se expresó que “la Iglesia está conmovida por el dolor que nos causa la participación de un sacerdote en delitos gravísimos según la sentencia del tribunal” que condenó al cura.
La nota fue firmada por el cardenal primado de Argentina, Jorge Bergoglio, y demás integrantes de la comisión ejecutiva de la Conferencia Episcopal.
Sin embargo, dirigentes de agrupaciones de derechos humanos consideraron insuficientes las expresiones de la Iglesia Católica y advirtieron que la sociedad “espera mucho más” de la institución religiosa.
“No es suficiente un comunicado firmado por tres personajes de la Iglesia. Puede conformar a unos pocos pero no a todos”, afirmó Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo, agregó que la postura de la jerarquía eclesiástica “no corresponde a una realidad tan dura y cruda como es el asesinato de 30.000 personas”. Buenos Aires, EFE