El fuego provocado por los chaqueos llegó a cinco comunidades del área protegida El Parabanó, en el departamento de Santa Cruz, mientras otras dos se encuentran seriamente amenazadas y en estado de alerta permanente, según la información obtenida por El Nuevo Día.
La población más afectada es La Tejería, la misma que fue atacada por las llamas, quedando a salvo sólo algunas viviendas, tras una estoica defensa de sus habitantes, que hasta anoche seguían luchando contra el fuego.
La otra comunidad afectada es Buen Retiro. Allí el fuego ya consumió algunas viviendas pese a los esfuerzos desplegados por los casi 300 vecinos, que junto a la gente del Funsar y Defensa Civil, luchaban contra las llamas.
En Piraicito continúan ardiendo los potreros, el monte y las propiedades de la zona, se investiga a tres comunarios que serían los responsables.
Peñones, hasta las 22.00 de anoche, continuaba ardiendo y no se tenía mayores informes de la situación de sus habitantes.
De igual forma, Pampa del Coscal perdió sus pastizales y aún no hay datos de otros daños.
Las comunidades que están amenazadas por las llamas son Florida, donde el fuego llegó hasta los 800 metros de distancia y amenazaba con destruir algunas viviendas, y El Filo.
Defensa Civil ha organizado para hoy el envío de alimentos y vituallas para 500 familias, afectadas en las mencionadas comunidades. La Alcaldía de Cabezas elaboró un informe detallado de estos desastres.