La concesión del Nobel de la Paz a Al Gore y al grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) fue recibida ayer con alegría por gobernantes de medio mundo, pero gustó menos al Presidente checo o a los partidarios de Evo Morales.
El mandatario conservador de la República Checa, Vaclav Klaus, quien considera que el cambio climático es un mito, criticó la concesión del Nobel a Gore ya que "pone en cuestión los pilares básicos de la civilización y esto no contribuye mucho a la paz".
En Bolivia, los partidarios de Morales afirmaron que éste tenía más méritos para ganar el Nobel de la Paz que Gore. Gustavo Torrico (del MAS) cuestionó que el premio se concediera al "ex vicepresidente del país más belicista del planeta". Redacción EFE