El sueño de una madre se trunca por la negligencia Nació el 28 de mayo de 1979 y murió el 8 de octubre del 2007, sólo dos horas después de dar a luz a su primera bebé. La reacción alérgica a una dosis de klosydol, que el médico nunca debió suministrarle, provocó su muerte.
UNA DE LAS FOTOS MÁS RECIENTES • Esta fotografía, que la familia de Arminda proporcionó, la muestra aún en cinta.
Arminda Saucedo tenía 28 años, hace poco había egresado de la carrera de Ingeniería de Sistemas y llevaba sólo seis meses de casada. Ser mamá era el mayor de todos sus deseos, pero nadie se imaginó que esta sublime experiencia terminaría en tragedia.
El lunes 8 de octubre ingresó a quirófano del Hospital Japonés de Santa Cruz para someterse a una cesárea y dos horas, más tarde perdió la vida a causa de una reacción alérgica a un inyectable.
“Lo que más ansiaba Arminda era ser madre, gracias a Dios pudimos planificar este embarazo; ella se cuidó todo el tiempo de gestación, ni siquiera tuvo un resfrío durante los meses que esperamos a mi hija”, recuerda Raúl Lijerón, esposo de la víctima.
El día de la tragedia, Arminda llegó a tomar entre su brazos a su bebé —llamada Linda Naire— pero minutos más tarde, aquejada por el dolor que le provocaba la herida, recibió una dosis de klosydol, un analgésico al que era alérgica y que el médico nunca debió suministrarle.
Raúl cuenta que Arminda había terminado de estudiar Ingeniería de Sistemas. “Su tesis estaba lista, para defenderla en enero del 2008; la retrasó un poco para cuidarse en el embarazo”.
Su cuerpo fue enterrado el jueves en el Cementerio Memorial Paro, de la ciudad de Santa Cruz. En el sepelio estaban sus familiares, amigos y la recién nacida hija, “que nunca la conocerá”, dice con angustia el padre.
Arminda era la menor de cuatro hermanos, y poco antes de contraer matrimonio con Raúl vivía con sus padres. La pareja enamoró más de cinco años y consagraron su amor ante Dios hace tan sólo seis meses.
Antonio Saucedo y Nazaria Navarro de Saucedo son sus padres. Adonai (40), Antonio (37) y Amelia Saucedo Navarro (32), sus hermanos mayores. “Era la mimada de la familia por ser la más chiquitita”, señala Raúl.
“Nosotros decidimos formar una familia cuando planificamos el embarazo y decidimos casarnos para vivir los tres juntos. Mi esposa no tenía problemas, sólo algunas alergias que fueron tratadas. Nosotros buscamos el mejor lugar para que mi hijita nazca sana y Arminda esté bien”.
Raúl cuenta que Arminda y él, iban juntos a todos los controles prenatales. “Nos cuidábamos mucho, ambos, para ser padres sanos, y que nuestra niña nos tenga cuando nos necesitase”.
Según cuenta su esposo, eran la pareja ideal. “Aunque no lo crean, éramos la pareja perfecta, el uno para el otro, ella me enseñó a ser un mejor hombre”.
Durante el embarazo, ella preparó el dormitorio del bebé. “La ropita de mi niña estaba lista mucho antes de los nueve meses, incluso hizo un mural de fotografías, desde la primera ecografía hasta la última en 4 D (cuatro dimensiones), para que mi niña sepa, cuando sea grande, cuánto la habíamos esperado”, relata.
“Si algo le hubiera pasado a mi hija creo que también estaríamos en el cielo los tres, pero tengo que sacar fuerzas para darle a mi hijita todo lo que su mamá quiso darle, desde que supimos que íbamos a ser padres”.
Lo que más destaca Raúl de su difunta esposa es que ella siempre fue “emprendedora, proactiva, cuando tenía ideas las expresaba y trabajaba duro hasta lograr que sus proyectos se ejecuten. En su casa ella organizaba los festejos de los cumpleaños de todos, incluso la ropa de su papá”.
SU VIDA
El seno de su familia • Arminda era la última de cuatro hermanos. Nació el 28 de mayo de 1979. Sus padres la mimaban mucho por ser la “más chiquitita”. Hace poco egresó de Ingeniería de Sistemas.
Su hogar propio • Arminda y Raúl se casaron hace seis meses, después de enamorar por más de cinco años. La pareja esperaba con ansias el nacimiento de su hija a la que el papá llamó Linda Naire.