El lunes 8 de octubre, alrededor de las 10.00, Arminda Saucedo Navarro fue intervenida en el Hospital Japonés de la ciudad de Santa Cruz. Se trataba de una cesárea para el alumbramiento de su primogénita; a las 12.40 falleció por la reacción alérgica a un medicamento que le inyectaron.
Según sus familiares, los médicos estaban advertidos que Arminda era alérgica a ciertos fármacos, incluido el que le pusieron (Klosysol), para calmar el dolor que le provocó la herida.
Un día más tarde informaron que el historial clínico de la víctima contiene esta información.
Mirtha Mejía, fiscal asignada al caso, señaló el martes que podría tratarse de un caso de negligencia médica. “Se va a investigar al doctor Javier Padilla, al médico de terapia intensiva, a la enfermera, Marcelina Colque, y a la doctora Lorena Velasco”.