Los bolivianos en Montevideo evitaron criticar Cerca de un centenar de bolivianos llegaron desde Buenos Aires y se sumaron a los residentes en territorio uruguayo.
El lateral uruguayo Jorge Fucile (izq.) trata de interceptar la acción del volante boliviano Joselito Vaca. Este último tuvo poca trascendencia en el juego del seleccionado nacional.
No le importó vestir su casaca antigua y algo desteñida de la selección boliviana, igual la lució en el Centenario, apoyó al equipo nacional, y pese a que al final salió apenado, igual se fue con el deseo cumplido de ver al equipo de todos.
A Simón Yucra, oriundo de La Paz, no le preocupó gastar parte de sus ahorros para viajar desde Buenos Aires —donde reside hace 15 años— hasta Montevideo, con tal de ver y apoyar a la selección.
“Qué podemos decir. En otra será. No quiero criticar porque no sé muy bien cómo está el fútbol en Bolivia”, dijo el albañil boliviano de 42 años, quien estuvo en la bandeja superior de la tribuna América.
En ese sector fueron ubicados Yucra y los cerca de 100 aficionados bolivianos, gran parte vino desde Argentina, que se sumaron a la decena de residentes bolivianos que radican en Montevideo.
“No se jugó bien, pero lo bueno es que vi a la selección luego de muchos años. Eso me emocionó. Lo único que puedo decir es que desde la distancia apoyaremos el miércoles cuando juegue contra Colombia”, dijo Yucra.
A ese grupo se unieron los tres hinchas símbolos de la selección: el Chasqui, el Cóndor y el Escudo Humano, quienes hasta antes del segundo gol uruguayo lideraron el aliento boliviano.
“Vamos Bolivia”, “Bo bo bo, li li li, via via via”, se escuchó de manera tímida en el gigante y viejo estadio Centenario.
Al igual que Yucra, al menos un centenar de bolivianos que radican en Buenos Aires cruzaron el “charco” —tal como se llama al océano Atlántico— para apoyar al equipo nacional en la eliminatoria.
“Nos falta bastante. Con criticarlos o acusarlos no ganamos nada. Esperemos que en La Paz cambie esto”, dijo el radialista Enrique Valdivia, boliviano que matiza su hablar con el acento argentino.
Gran parte de los hinchas bolivianos lucieron casacas de épocas anteriores del seleccionado boliviano y también hubo quienes vistieron las poleras de Bolívar. Los aficionados expusieron al menos una decena de banderas.
Al final, los tres hinchas símbolos se retiraron y comenzaron a cambiarse de ropa. No faltó un uruguayo que preguntó qué es eso, al señalar al cóndor. Johnny Mollinedo, enviado a Montevideo
Altas y bajas
Recibimiento entusiasta Cuando la selección boliviana ingresó al campo de juego, los aficionados bolivianos lanzaron papel picado e hicieron flamear la Tricolor nacional.
Soy celeste, soy celeste En tanto, los hinchas uruguayos recibieron con un coro impresionante que decía: “Soy celeste, soy celeste, soy celeste, celeste yo soy”.