La Paz reúne el poder político y ahoga sus liderazgos regionales La Paz tiene una crisis de liderazgo departamental como consecuencia de una visión nacional antes que regional. El presidente Evo Morales es otro factor para esta crisis por su peso político y por convertirse en un referente étnico.
PACEÑOS • Una imagen de una de las últimas reuniones de los líderes paceños para defender la sede de poderes.
La sombra de los poderes Ejecutivo y Legislativo, como el peso político y de referencia, en este caso del presidente Evo Morales afectan el surgimiento de liderazgos en del departamento de La Paz, aunque también se identifica factores como la falta de una visión única de desarrollo.
La Paz, al ser sede de los poderes, pospone sus intereses regionales en la medida que está obligada a pensar en una perspectiva nacional. “Una muestra de ello es la debilidad de sus organizaciones cívicas y de su brigada parlamentaria”, sostuvo la analista política, Ximena Costas.
“Muchos de los políticos se constituyen en articuladores, se proyectan en sus localidades y como nosotros tenemos la política en la esquina nunca tuvimos una brigada que funcione, como tampoco funciona el Comité Cívico paceño”, observó.
La Guerra Federal de 1898 terminó radicando la sede de gobierno, con los poderes Ejecutivo y Legislativo, en La Paz, mientras que la Capital de la República es Sucre. Diferentes factores, entre ellos económicos, políticos y regionales condujeron a este desenlace. José Manuel Pando, jefe de los liberales, derrotó a Severo Fernández (conservador).
El prefecto de La Paz, José Luis Paredes, coincidió en que el tener la sede de los poderes en La Paz permitió generar liderazgos nacionales que, contradictoriamente, tienen un efecto negativo en la región en la medida que debilitan aquellos liderazgos locales que puedan surgir.
“El hecho que La Paz siempre piense en el país, posibilita que salgan liderazgos nacionales del departamento, porque es la sede y la población tiene conciencia de ser sede de gobierno y por eso piensa más nacionalmente que regionalmente”, reflexionó y añadió que la falta de cohesión en la mira de desarrollo también incide en esta situación.
El Comité Cívico de La Paz, hoy dirigido por Enrique Pacheco, se encuentra debilitado por pugnas internas. La Federación de Juntas Vecinales de El Alto y la Central Obrera Regional de esa ciudad asumieron un rol protagónico en el último tiempo.
El conflicto de la capitalidad obligó a formar un Comité de Emergencia para articular a las organizaciones de La Paz en defensa de la sede de gobierno. El presidente del Concejo Municipal, Luis Revilla, preside esta organización.
El presidente de las juntas vecinales alteñas, Nazario Ramírez, aseguró que no existe una crisis de liderazgo en este departamento, aunque su posición la asiente en la particularidad del ámbito sindical.
“Un líder en La Paz, se identifica por su sindicalismo, por sus organizaciones; no así como un líder político. No hay un líder neto”, sostuvo.
El analista Carlos Cordero, por su parte, coincide en una crisis de liderazgo, principalmente porque los que surgen no logran trascender al ámbito nacional.
“En La Paz, las circunstancias crean sus propios liderazgos y esta crisis se puede deber a la falta de carisma, ausencia de temas que defender o simplemente debido a la apatía”, reflexionó.
El extinto ex presidente Hernán Siles fue identificado como uno de los pocos líderes paceños que consiguió una proyección nacional, junto al extinto Carlos Palenque, Carlos Mesa y Víctor Hugo Cárdenas. El alcalde Juan del Granado, según Cordero, se perfilaba como líder nacional, sin embargo se inhabilitó por la defensa de la sede de gobierno.
Según el analista Gonzalo Rojas, la figura y referencia que representa el presidente Evo Morales también opaca cualquier liderazgo regional. “En el país en general hay una crisis de liderazgo que no se ve porque la figura de Evo Morales soporta el peso de todo el liderazgo”, dijo.
El constituyente del MAS Macario Tola opina que la falta de liderazgo se debe a que aún no emergió una persona de origen aymara capaz de unir al movimiento social e indígena, que tiene fuerte presencia en La Paz.
Paredes sostuvo que el ex dirigente campesino Felipe Quispe puede perfilarse como un líder regional por sus luchas e independencia partidaria del MAS.
El alcalde de La Paz, Juan del Granado, discrepa con estas apreciaciones y asegura que en La Paz “las organizaciones sociales han emergido con mucha capacidad de liderazgo”.
“En La Paz, las circunstancias crean a sus propios liderazgos y esta crisis se puede deber a la falta de carisma, ausencia de temas”, Cordero.