Los precios del barril de petróleo terminaron ayer, por primera vez, sobre los 86,13 dólares el barril en Nueva York, sostenidos por el incremento de la tensión en la frontera turco-iraquí, que hacen temer una nueva disparada de las cotizaciones.
En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de “light sweet crude” para su entrega en noviembre subió 2,44 para terminar en 86,13 dólares, un récord de cierre.
Ayer, los precios subieron netamente, franqueando por primera vez la barra de los 85 dólares, en los intercambios electrónicos previos a la apertura, luego la de los 86 dólares a comienzos de la tarde. El barril llegó al nivel jamás alcanzado antes, de 86,22 dólares, superando en más de dos dólares su precedente marca del 20 de septiembre (84,10 dólares).
En el Intercontinental Exchange de Londres, el barril de Brent del mar del Norte para entrega en noviembre también fue impulsado a niveles récord, superando los 82 dólares, contra su anterior marca de 81,05 dólares a fines de setiembre. Este claro impulso de los precios estuvo alimentado principalmente por la creciente inestabilidad en la frontera de Turquía e Irak.