Una mujer en prisión revela cómo operan las proxenetas ILEGALIDAD • Las drogas, en especial el thiner, son el gancho que utilizan los delincuentes para reclutar a menores de edad y prostituirlas.
CONTINÚAN LIBRES • Desde la cárcel, esta mujer dio datos sobre las redes de proxenetas. Las cabecillas trabajan con tranquilidad y durante el día. Algunas ya llevan 13 años en el negocio.
Una de las personas que es acusada por la Defensoría de la Niñez y la Adolescencia de ser líder de una red de proxenetas que opera en La Paz, habló desde la cárcel con La Razón y reveló los procedimientos que utilizan estos clanes delincuenciales.
La coincidencia entre las redes de proxenetas es que utilizan las drogas como una forma de introducir a las menores de edad en la prostitución y otros negocios que también son ilegales.
Se refirió en especial a un clan liderado por una mujer acusada por una niña de 17 años de prostituirla durante aproximadamente tres semanas. “Ella recluta niñas de un hogar. Ahí van parte de las chiquitas a dormir, es por la Landaeta. Ella siempre está por San Francisco, ¿no la ven?, siempre les viene a dejar en mochila, habla como una persona normal, tiene su bebé, es enjoyada, está cortada su cara en los dos lados y viene tipo siete de la tarde o dos de la tarde y les deja el vuelo (la droga)”, aseveró.
“Esto no es de ahorita, ve caras nuevas y les dice \'de dónde estás viniendo, quién te va a garantizar; vas a estar por aquí porque, si te pierdes, te voy a hacer daño\', y como las chicas están fuera de sus casas, están siempre por ahí... Hay ratos que se las lleva a su casa, las empieza a conocer bien y las empieza a vender”.
La mujer dijo que generalmente son niñas que tienen problemas con sus familias, que se escapan de sus casas o que están mucho tiempo en las calles.
“Esta mujer es famosa. Ella les manda a recoger bidones de thiner en una mochila y les hace vender en la San Francisco y la Kennedy, son entre 30 y 40 botellas por persona. Las chiquitas se prostituyen y a la vez venden, pero más andan volando (drogadas) y los viejos siempre andan observando y rondando”, dijo.
“También en el puente de la Avenida del Poeta, siguen allí. Ella va a repartirles, y cuando se hacen quitar les golpea, les corta y les puntea”, aseguró.
Relató además que una niña virgen cuesta alrededor de 300 Bs y la menor recibe 50 Bs como una comisión. “Si la chica no está tan echada a perder, cobra 50 Bs y les da 15 ó 10 pesos. Ella, lo que hace es ver si se ha acostado con el hombre. Ya tiene sus conocidos, que son unos viejos de la misma plaza. Ellos están ahí en la (plaza) Alonso de Mendoza, en la San Francisco. Vienen de todo tipo. Mientras más rápida sea la entrega del dinero y de la chiquita, le diga vas a ir así, que tienes que hacer esto, ya la chica va, después salen llorando, pero al último se acostumbran”.
Si las menores se hacen quitar el thiner con la Policía, no corren con buena suerte. “Después de un tiempo empiezan a trabajar, constantemente son abusadas; si la Policía les pesca y les quita el vuelo, la Tatiana les pega o les mete cuchillo. Es mala”.
No es fácil que una menor pueda salir de la red. “Cuando quieren hacerlo, prácticamente aparece su familia o se escapan y no le dicen nada, pero no tienen que aparecer nunca más”.
Algunas de las muchachas que son utilizadas por estas redes trabajan por las mañanas, en la San Francisco. “Están con los lustrabotas, están dispersas, no se las ve, no se las nota”.
“Tatiana sigue en La Paz, sólo que se esconde, le pasan la voz las mismas chicas”.
Asegura que hay otras redes que trabajan en el centro paceño. “Había una tal Pola, que tiene hartos antecedentes. Ella estaba en la Kennedy; cuando entró a Miraflores se ha apropiado La Lupe. Les hace trabajar por la Cheverría, bajando las gradas de la estación. Son tres turnos, ella es la que maneja, les cobra a las muchachas de lo que trabajan, ella es la representante de arriba, también con menores de edad y personas mayores”.
INVESTIGACIONES
Todos las miran • Las redes de proxenetas trabajan a la luz del día, utilizan las drogas para iniciar a las menores en la prostitución y en otros negocios ilícitos, bajo amenazas y abusos constantes.
Las redes en La Paz • La Pola, La Lupe, La Mónica, La Tatiana, son unas cuantas de las redes que trabajan en esta ciudad. Tatiana, por ejemplo, ya lleva 13 años prostituyendo menores, está prófuga y la Policía la busca.