“Algo hemos debido hacer bien para que este año no llueva”, bromeó el embajador de Alemania, Erich Riedler, al comenzar su discurso en la celebración del Día de la Unión Alemana. Y evidentemente, a diferencia de otros años, el sol resplandeció.
Durante el discurso del acto central, el diplomático destacó que entre Bolivia y Alemania existen muy buenas relaciones; remarcó también el hecho de que Bolivia es el país que en Latinoamérica recibe mayor cooperación de Alemania, “situación que va a continuar”, dijo.
Riedler mencionó además el intercambio cultural entre ambos países. Hay una gran cantidad de bolivianos que viajan a Alemania; sobre todo artistas y músicos visitan esas tierras para formarse o actuar. Y a Bolivia, llegan artistas alemanes que vienen a conversar y a actuar con músicos o en escenarios bolivianos.
Luego de las palabras del anfitrión, los cientos de asistentes disfrutaron de las diferentes estaciones de alimentos que especialmente se prepararon para la fiesta. El extenso menú ofreció schwein (carne de cerdo), wurst (embutidos) y una variedad de cervezas. Sin embargo, las mesas de postres fueron las primeras en vaciarse, pese a la cantidad y variedad de tentadoras recetas.
La nota musical la puso la Big Band juvenil, que acompañó la voz de Carla Casanovas.
Finalmente, coreografías de danzas de Alemania fueron puestas en escena por los estudiantes del colegio Ave María, quienes, ataviados con trajes típicos, saltaron y aplaudieron alegremente.