El Alto destruye prostíbulos y bares en otro octubre de ira La demanda de la construcción de aulas y seguridad ciudadana desembocó en el destrozo de locales y su saqueo. La Policía no hizo casi nada para detener la violencia en las cinco cuadras de la calle Jorge Carrasco.
TODO ENTRE LLAMAS • Esta mujer arroja las cosas sacadas de uno de los locales atacados ayer.
Un bloqueo de padres de familia, que exigió la construcción de 1.000 aulas, derivó ayer en una jornada de furia en la que vecinos destruyeron con piedras y picotas al menos una treintena de bares y prostíbulos ubicados en la zona 12 de Octubre. El vandalismo no estuvo al margen.
Una larga hilera de fogatas se formó a lo largo de cinco cuadras de la calle Jorge Carrasco, donde el fuego consumió colchones, enseres domésticos, equipos de sonido, mesas, sillas, catres, ropa de las trabajadoras sexuales, preservativos y hasta uniformes de la Policía. Fue el desenlace de la demanda vecinal por seguridad ciudadana en toda la Ceja.
Con el antecedente de que el lunes 15, en la ex tranca de Río Seco, vecinos del lugar apedrearon cuatro locales y quemaron sus enseres, los padres de familia de la 12 de Octubre recorrieron la avenida 6 de Marzo, bloquearon el sector del peaje de la autopista y al regresar a sus bases, advirtieron que de algunos locales salían personas ebrias, lo que fue el detonante para iniciar el ataque a los locales.
Jóvenes y padres de familia, portando palos y picotas, llegaron hasta la calle Jorge Carrasco para protestar contra la inseguridad ciudadana.
El antecedente de Río Seco fue tomado en cuenta por los padres de la unidad educativa 12 de Octubre, quienes denunciaron que sus hijos están expuestos a peligros porque el establecimiento está rodeado de bares, alojamientos y lenocinios.
“Están a unos pasos del colegio y el Alcalde no hace nada. Queremos que todos estos locales se clausuren definitivamente porque nuestros jóvenes y niños han sido asaltados. ¿Dónde está la seguridad ciudadana? Nadie se preocupa, estamos abandonados”, dijo entre sollozos Reina Bedoya, madre que denunció que los locales están en la zona desde hace más de 15 años.
Conforme la marcha fue avanzando la ira creció y cuando llegó a la calle Franco Valle los padres apedrearon otros tres locales que funcionan como bares, para proseguir y llegar a la altura de la calle 6 y 7, donde empiezan los prostíbulos. Los marchistas, que a esas alturas triplicaron su número, empezaron a saquear los locales y para ello usaron piedras, con las que abrieron las puertas e inmediatamente sacaron sillas, mesas, electrodomésticos, papeles y ropa, que fueron quemados en plena vía pública ante la mirada pasiva de efectivos de la Policía.
En medio del griterío de la gente se mostró tres chalecos antibalas (usados por la Policía), que fue el motivo para que una señora de la 12 de Octubre increpe a los efectivos acusándolos de ser cómplices de los propietarios de lenocinios y bares. “Por eso no hacen nada para darnos seguridad a nosotros”, reclamó.
Al respecto, el comandante de Seguridad Ciudadana de El Alto, teniente coronel Ronald Pérez, aclaró que la gente “puede acceder a la indumentaria policial fácilmente, en el arsenal está a la venta toda la vestimenta y como la venta es libre, no existe una restricción para que cualquier persona pueda acceder, lo que se encontró no quiere decir nada”.
Sin embargo, los vecinos denunciaron que un policía es dueño de un lenocinio, es así que usando picota y otros artefactos ingresaron a un inmueble, ubicado entre las calles 9 y 10 de la Jorge Carrasco, después de haber hecho un boquete en la pared. Del lugar sacaron varios enseres y un vehículo que luego de ser volteado fue quemado delante de los efectivos de la Policía, quienes ni siquiera pudieron detener a los antisociales que se filtraron en las filas de los padres de familia y vecinos del lugar.
El carro Neptuno de la Policía llegó cuando la hilera de hogueras casi consumió los enseres. El viceministro de Seguridad Ciudadana, Marco Farfán, llegó hasta la zona para culpar al alcalde alteño, Fanor Nava, de no tener una norma para regular el funcionamiento de los bares. Además, lo acusó de tener tratos con dueños de cantinas y comentó que por “por un poco de honor debería dar un paso al costado”.
Las acciones de los vecinos en la zona 12 de Octubre se extendieron hasta pasadas las 23.00, cuando aún permanecían encendidas las fogatas en la Ceja.
A cuatro años de los hechos de octubre del 2003, los alteños volvieron a levantarse, aunque esta vez en contra de bares, cantinas y lenocinios.
Hace meses que el pedido no se escucha
Después de que se inauguró las labores escolares, los dirigentes de la Federación de Estudiantes de Secundaria de El Alto exigieron el cierre de los bares y locales de expendio de bebidas cercanos a los colegios.
La falta de atención de las autoridades de la Alcaldía a esta demanda hizo que los estudiantes rompan los vidrios de dos locales, ubicados en las avenida Tiwanaku y Franco Valle.
Esta acción hizo reaccionar a las autoridades del municipio, quienes organizaron talleres para elaborar el reglamento de bares y cantinas. En ese ínterin no faltó el apedreamiento a otros locales ubicados fuera de la Ceja, es decir la 16 de Julio, Río Seco, Senkata, cruce a Villa Adela, en los que, según los padres, vendían bebidas alcohólicas a menores de edad.
Esta denuncia fue confirmada con un operativo realizado entre varias entidades del municipio. En los locales de la Ceja se encontró a 24 menores de edad, la mayoría en estado de ebriedad. A la semana, los padres allanaron estos locales y quemaron muebles.
LOS DATOS DE DOS DÍAS
Río Seco • Vecinos y padres de familia apedrean y allanan cuatro bares donde se emborrachan jóvenes y antisociales, y es la causa de la inseguridad en la zona.
La marcha • Los padres de familia inician el bloqueo para pedir aulas al Gobierno y seguridad ciudadana a la Alcaldía.
Los saqueos • Lo que empezó como una protesta terminó en el destrozo de al menos 30 locales, entre bares y prostíbulos de la zona 12 de Octubre.
Vigilia nocturna • Ante la inseguridad y la presencia de antisociales, los vecinos se armaron de palos para evitar más saqueos.