El Vaticano lamentó el desarrollo en América Latina de una corriente de influencia "neomarxista" que intenta marginalizar a la Iglesia católica, señaló un comunicado publicado ayer por el Consejo del Sínodo de los Obispos para América.
Ese organismo subrayó su "preocupación" por el "desarrollo de una corriente, a menudo de inspiración neomarxista, que provoca desequilibrios en las relaciones internacionales y en la realidad interior" de los países latinoamericanos, precisó su nota.
El Consejo se reunió los días 9 y 10 de octubre para examinar "la situación social y eclesiástica en los diferentes países del continente americano".
Esa corriente "intenta ignorar a la Iglesia católica y no reconocerla como un socio del diálogo social", añadió el comunicado.
Declaró también su preocupación "por la infiltración de un espíritu no conforme con los valores cristianos en los sectores de la educación y la comunicación".
El Sínodo para América es una instancia consultiva encargada de ayudar al Papa. El Consejo se inscribió en la preparación del próximo sínodo, en octubre de 2008. Ciudad del Vaticano, AFP