La alcaldía alteña instruyó mediante una Resolución Técnica Administrativa (RTA) el cierre inmediato de bares y cantinas clandestinos y pidió una ley al Parlamento para castigar a los dueños que reabran estos locales, luego de que fueron cerrados.
El burgomaestre, Fanor Nava, aclaró que la mencionada resolución fue dictada en tanto que el Concejo Municipal apruebe el Reglamento de Bares y Cantinas, que es debatido desde mayo.
“Se decomisará todo el mobiliario de los locales ilegales, sin derecho a reclamo alguno y pedimos que los niveles de la Policía también nos colaboren”, dijo.
Ante el pedido de la renuncia a su cargo, de parte de estudiantes de secundaria, quienes iniciaron una huelga de hambre desde ayer, reiteró que no lo dejará y trabajará más en el tema.
Admitió que el control para clausurar los locales, iniciado desde agosto, no cubrió las expectativas por lo que solicitó al Gobierno elaborar una norma drástica para ser acatada por todos los municipios aquejados por el problema de inseguridad ciudadana a causa de los bares.
“Estamos proponiendo que el Parlamento elabore una ley más drástica y terminar con este problema de los locales ilegales de expendio de bebida”, indicó.
En tanto el comandante de la Policía Regional de El Alto, coronel Sócrates Pilco, anunció que las unidades continuarán patrullando en la Ceja para evitar más destrozos y aclaró que si no usaron agentes químicos el lunes, martes y ayer fue porque entre la muchedumbre estaban varios menores de edad. En cambio sí gasificaron por la noche, cuando grupos de antisociales trataron de saquear tiendas y otros locales, como sucedió anoche en la avenida Antofagasta.
El comandante de Seguridad Ciudadana, coronel Ronald Pérez, afirmó que el municipio adquirirá 11 motocicletas con recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH). “Esas motos las vamos a distritalizar para los 10 distritos y se creará módulos para que la atención sea rápida”, sostuvo.