La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de El Alto investiga si dos jefes policiales, un coronel y un mayor, son dueños de burdeles en dos zonas de esa ciudad.
El martes 16, los vecinos ingresaron al lenocinio María Mulata para destrozarlo. De allí sacaron un chaleco, cartuchos de gases lacrimógenos, una gorra y uniformes policiales. Ayer, guardias resguardaban otro burdel, el mismo que, según los comerciantes de la zona Corazón de Jesús, pertenece a otro efectivo.
Ante las denuncias vecinales, el comandante regional de la Policía de El Alto, coronel Sócrates Philco, aseguró que ambos casos se investigan en la FELCC de esa ciudad y anunció que hoy se presentará un informe.
El martes, en la zona 12 de Octubre, los vecinos, luego de sacar las prendas policiales del lenocinio María Mulata, quemaron un vehículo que estaba en el lugar porque supuestamente pertenece a un coronel. Philco indicó que está casi confirmada la información sobre la casa donde funcionaba ese burdel y que el propietario sería un policía o ex policía de bajo rango.
Ayer, los comerciantes de la avenida Tiwanaku, en la zona Corazón de Jesús, denunciaron que el local Coco Loco era propiedad de un mayor de la Policía.
Philco señaló que el caso también será investigado por la FELCC, aunque indicó que no tenía mayores referencias.
El comandante nacional de la Policía, general Miguel Vásquez, consultado sobre los chalecos, pidió que no se le “achaque a la Policía la responsabilidad”, pues alguien debe ser responsable.
Afirmó que el caso se investiga y comentó que “el hecho de estar los chalecos en un lugar de dudosa reputación no quiere decir que realmente sea de un policía”.
Dijo que los chalecos no son de uso actual, sino que corresponden a gestiones anteriores. “No queremos soslayar un tema que es de responsabilidad de la Policía”, declaró ayer.
El viceministro de Seguridad Ciudadana, Marcos Farfán, indicó que instruyó a la Policía la investigación sobre los uniformes policiales y sus propietarios. Además, advirtió que si se establece que existieron efectivos comprometidos, se les aplicará las sanciones más drásticas.
Entre el martes y ayer, padres de familia, jóvenes, vecinos y comerciantes destruyeron cerca de 50 lenocinios y bares.
Los reclamos para que se controlen esos locales se dan desde el año pasado. Padres de familia y estudiantes hicieron marchas, apedrearon locales y pidieron seguridad. En mayo de este año, el director de la FELCC, coronel Adrián Oropeza, denunció que los locales abrían 24 horas.
BARES Y CANTINAS
Jóvenes • Un grupo de alumnos del colegio Juan Capriles, en El Alto, elaboró una nota que fue publicada en La Razón de los Estudiantes el 19 de mayo del 2006. Denunciaba la presencia de bares cerca de ese centro y los colegios 12 de Octubre y 6 de Junio.
Costos y horarios • La nota relata que los locales abrían a las 10.00 y cerraban a las 22.00. Ingresaban adolescentes de 13 años, las mujeres no pagaban, los varones daban Bs 1. Las bebidas podían comprarse o dejar como prenda mochilas.
El Alto tiene 1.900 efectivos
La seguridad de los ciudadanos de El Alto la ofrecen 1.900 policías, según el comandante regional, coronel Sócrates Philco.
Sin embargo, y casi a diario, una parte de los 1.900 efectivos es enviada a realizar otras tareas como el resguardo del estadio Hernando Siles cuando hay partidos, la seguridad de los conciertos, de las marchas y otras actividades que se llevan a cabo en La Paz, en caminos y hasta en otros departamentos.
Los índices delictivos en la urbe alteña se incrementaron con relación a años anteriores. Entre enero y mayo de esta gestión, en promedio, se produjo un homicidio por día, señalan las estadísticas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de la urbe alteña.
El 2005, la FELCC registró 3.265 denuncias, que representaron el 10% de las presentadas a nivel nacional. El 2006 las denuncias se elevaron a 7.563.