Los seres humanos mostraban conductas propias de la Era Moderna antes de lo que se pensaba: hay evidencias de que hace 164 mil años se pintaban las caras y colmaban su apetito consumiendo mejillones.
Así lo revela una serie de descubrimientos arqueológicos en una caverna en Sudáfrica, algo que podría cambiar las teorías de los científicos en torno a la evolución del Homo Sapiens a la modernidad. Se pensaba que el paso a la modernidad se produjo de 40 mil a 70 mil años atrás, pero pudo producirse antes en un lento y largo proceso, dice el estudio que aparecerá hoy en la revista científica Nature.
Los investigadores hicieron tres descubrimientos: mariscos cocinados, un pigmento rojo de rocas y una tecnología muy primitiva de cuchillas. Los investigadores creen que son reliquias de hace 164.000 años, quizás 12.000 años menos o más.
Ello indica que los humanos ya comían mariscos 40 mil años antes de lo que se creía. Y es el registro más antiguo de humanos comiendo algo distinto a lo que cazaban en tierra, dijo Curtis Marean, profesor de antropología del Instituto de Origen Humano en la Universidad Estatal de Arizona, y coautor del estudio. Marean halló los restos de distintos tipos de mejillones, así como caracoles y almejas.
Señala que los humanos de esa época se desplazaban unos cinco kilómetros a las orillas del mar en busca de esos mariscos, los llevaban luego a las cavernas donde los cocinaban sobre rocas calientes. Washington, AP