El presidente ruso, Vladímir Putin, expuso ayer las líneas maestras del legado que dejará a su sucesor a partir de 2008: rearme estratégico y contrapeso a EEUU en el mundo, al tiempo que insistió en la necesidad de poner fecha a la retirada de las tropas extranjeras de Irak.
"Rusia tiene suficientes fuerzas y recursos para defender sus propios intereses, también en otras regiones del mundo, y lo hará", dijo Putin en respuesta a una pregunta durante su anual conversación con la ciudadanía.
Putin aprovechó las llamadas de sus conciudadanos para recordar al mundo que Rusia es una potencia militar y energética. "Lo que estamos haciendo para reforzar la capacidad defensiva de Rusia es correcto y seguiremos haciéndolo", recalcó.
"No sólo prestamos atención a la tríada estratégica, integrada por las Fuerzas Nucleares Estratégicas, la aviación estratégica y la flota de submarinos nucleares, sino también a otro tipo de armamentos", subrayó. Moscú, EFE