La primera dama argentina y candidata presidencial, Cristina Fernández, centra sus propuestas electorales en profundizar el modelo económico vigente y armar un pacto social, mientras que la oposición promete darle duro a la inflación y la corrupción, y gobernar de manera más transparente.
Fernández, la favorita para ganar las elecciones del 28 de octubre, según los sondeos, no presentó aún su plan de gobierno, pero una de sus banderas fue la de impulsar un modelo económico de “matriz industrialista” que profundice el actual.
La esposa del presidente Néstor Kirchner busca además expandir el desarrollo del país de la mano de una “reforma institucional”, que no la ha precisado.
Mientras, los principales candidatos de la oposición enfatizan en los puntos que consideran endebles del gobierno: la inflación, la inseguridad, la corrupción, la falta de transparencia y la escasez de inversiones.
La candidata de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, segunda en los sondeos, propone “privilegiar una inflación baja y predecible”, algo que también es el eje de la campaña del postulante de Una Nación Avanzada, el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, tercero en los sondeos.
Además, tanto Carrió como Lavagna proponen una reforma institucional y política basada en la derogación de los denominados “súper poderes”, que facultan al gobierno a redistribuir partidas presupuestarias sin previa autorización del Parlamento.
Los principales opositores coinciden en su promesa de acabar con la práctica de gobernar mediante decretos y con la norma que da predominio al oficialismo en el Consejo de la Magistratura, órgano encargado de designar, controlar y destituir a los jueces. Buenos Aires, EFE