El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y su esposa Cecilia anunciaron ayer que se han “divorciado por consentimiento mutuo”, una situación inédita para un jefe de Estado en ese país, poniendo fin así a meses de rumores y conjeturas.
En un primer comunicado, la presidencia francesa anunció la “separación por consentimiento mutuo” de Cecilia y Nicolas Sarkozy, sin mencionar la palabra divorcio. Después, precisaba que por “separación” había que entender “divorcio”, y confirmó en un segundo comunicado que los Sarkozy “se han divorciado por consentimiento mutuo”
Ayer los rumores sobre el divorcio eclipsaban en varias publicaciones francesas la huelga nacional convocada por los sindicatos de transportes.
El motivo del divorcio no aparece para nada en el comunicado oficial. En los últimos días, los constitucionalistas habían debatido sobre la posibilidad de que el Jefe de Estado se divorcie, dado su estatuto, que lo protege de todo proceso judicial.
Justo después del anuncio del divorcio, el Presidente partió rumbo a Lisboa para asistir a una cumbre europea.
Sarkozy, de 52 años, el primer divorciado en llegar a la presidencia, es también el primer jefe de Estado de Francia que se divorcia oficialmente de su esposa durante su mandato.
Presionado por la prensa para aclarar su situación conyugal, Sarkozy ha puesto fin a la incertidumbre. Los periodistas no paraban de hacerle preguntas sobre su vida privada. Casados desde 1996, la pareja tiene un hijo en común, Louis, de 10 años.
Ofrecían la imagen de familia recompuesta, con las dos hijas, Judith y Jeanne-Marie, nacidas de una primera unión de Cecilia con el animador de televisión Jacques Martin, y Pierre y Jean, los dos hijos que el Presidente tuvo de su primer matrimonio.
La pareja presidencial ya había vivido una situación difícil el 2005, cuando se separó por primera vez. Un año después volvió a unirse “para bien” y “sin duda para siempre”, según comentó entonces Sarkozy.
Tras haber sido jefe de gabinete de su marido, Cecilia Sarkozy marcó luego sus distancias y apenas apareció en público durante la campaña presidencial, si bien se le atribuía una gran influencia desde la sombra.
El Presidente, que nunca ocultó la importancia de Cecilia en su vida, aseguró tras su elección que su esposa “tendría un papel”, aún por definir, como primera dama. París, AFP
Otros casos
Nelson y Winnie • Nelson Mandela obtuvo el divorcio el 19 de marzo de 1995 de Winnie, tras 38 años de matrimonio que simbolizaba la lucha contra el apartheid en Sudáfrica.
Carlos y Zulema • En Argentina, Carlos Menem se separó en 1990 de Zulema Yoma, después de haberla expulsado, por decreto, del domicilio conyugal y de prohibirle acceso.