Desde mediados del 2006 el actor y profesor Rodrigo Ayo dicta talleres de teatros a niños entre los 4 y los 15 años de edad. Los cursos, que duran cuatro meses, culminan con la presentación de una obra en el Teatro de Cámara.
“Para diciembre tenemos preparadas dos puestas en escena. La primera, en la cual participarán los más pequeños, se llama Nosotros contamos cuentos. La segunda, creada por los chicos mayores, se llama El niño que no valía nada... es un trabajo bien extraño”, anunció Ayo.
Ayo divide su tiempo en dos clases de una hora los martes y jueves. La primera, de 15.00 a 16.00, tiene como alumnos a 15 niños entre los cuatro y siete años de edad. De 16.00 a 17.00 es el turno de 13 estudiantes que tienen entre siete y 14 años.
El contenido de las clases es mayormente práctico. Cada sesión está llena de ejercicios que integran a los alumnos en el mundo de la actuación y, además, luchan contra la timidez.
Cada estudiante representa sólo alguno de los personajes y acciones determinadas al azar.
“Lo que solemos hacer es determinar entre todos dos listas, una de personajes y otra de acciones”, explicó Ayo.
Esto da lugar a la creación de personajes fuera de lo común, como el caso de Idalid una niña que tuvo que interpretar a uno de los tres cerditos, encargado de envenenar a otros porcinos.
Los ejercicios buscan fortalecer la autoestima, la creatividad y la memoria. “El teatro les permite obtener confianza en sí mismos. Aquí no hay timidez que valga”, argumentó Ayo, mientras que una alumna interpreta un ave bailarina, en medio de las carcajadas de sus compañeros.
Las clases se llevan a cabo los días martes y jueves de 15.00 a 17.00. El costo del taller teatral es de 200 bolivianos por mes.