19.700 proyectiles calibre 765; 3.000 cartuchos calibre 9 mm y 180 cartuchos de fogueo calibre 765 son parte de las municiones halladas en una hacienda, en Padilla (Chuquisaca), el fin de semana. El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, dijo que el caso comienza a investigarse.
El custodio de la hacienda es Andrés Quispe Luna, quien contó que fue contratado por Freddy Reyes Villa Camacho. El dueño del lugar, según autoridades judiciales, fue Wálter Reyes Villa, tío abuelo del prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa.
Junto a los proyectiles, también se encontraron cuatro fusiles Máuser calibre 765; 45 cápsulas detonantes de explosivos, 23 metros de cordón detonante, 35 metros de mecha lenta y 30 cartuchos de dinamita, varios se habrían adquirido hace poco.
Rada y el ministro de Defensa, Walker San Miguel, junto a efectivos militares y periodistas, llegaron a Padilla ayer (180 km de Sucre) para informar sobre las municiones que estaban enterradas en el patio de la hacienda.
Rada señaló que “no vamos a basar estas informaciones en los apellidos”. Agregó que no se trata de armas obsoletas o de objetos de museo, “estamos hablando de munición activa que puede ser utilizada en armamento letal”.
Dijo estar preocupado porque junto al armamento que data de antes de 1952 se encontró munición de ametralladoras UZI, de fabricación más reciente.
El portavoz del Gobierno Departamental de Cochabamba, Erick Fajardo, confirmó que Wálter Reyes Villa fue tío abuelo de Manfred Reyes Villa y formó parte de la revolución de 1952. Aseguró que el Prefecto no tiene mayor relación con el hallazgo, “que es material para un museo... Quieren fabricar un incidente para desprestigiar a Manfred Reyes Villa”. Redacción Central y Sucre