La Junta Militar de Birmania anunció ayer el levantamiento del toque de queda declarado en septiembre, después de detener a unas 3.000 personas por su relación con las manifestaciones en pro de la democracia.
En un parte oficial divulgado por televisión, se informó de que el final del toque de queda, que estaba en vigor desde las 21.00 hasta las 5.00, ha sido levantado en Birmania, incluso en Rangún, la mayor ciudad del país y escenario de las multitudinarias protestas contra el régimen militar.
El toque de queda ha empeorado la ya maltrecha economía birmana, pues causó el cierre de muchos comercios, cancelación de vuelos y la caída del turismo, que iba camino de convertirse en una de las principales fuentes de ingresos de Birmania.
El anuncio del levantamiento del toque de queda sigue a una nueva oferta de la Junta Militar que preside el general Than Shwe, de mantener conversaciones con la Premio Nobel de la Paz y líder de la Liga Nacional por la Democracia, Aung San Suu Kyi, bajo arresto domiciliario desde 2003.
La Junta Militar admite que 10 personas murieron en la represión, pero la disidencia calcula que la cifra se acerca a los 200 y que los detenidos superan ampliamente los 6.000. Bangkok, EFE